Una tienda en la que no hace falta pagar
En París ya funciona la primera tienda fija donde se puede adquirir productos sin obligación de compra. ¿Se puede? Mirá.
Se mira y, ¿se paga? Aparentemente no. En la "boutique sans argent" (tienda sin dinero) no hy dinero ni moneda que medie los intercambios entre pertenencias de los parisinos. Es una especie de bazaar donde también se vende indumentaria, libros y juguetes entre otras cosas.
La llamada "Le Siga-siga" es una iniciativa de una asociación sin ánimo de lucro de organismos privados. La propuesta es tentadora: se puede dar y recibir cualquier objeto que se encuentre en buen estado, limpio y pueda ser transportado a mano. El paseo incluye además un pequeña cafetería donde se puede degustar un té o un café pagando una contribución a consideración de cada uno.
¿Por qué no se paga?
La tienda surge como un espacio "donde las personas puedan hacerse regalos". La filosofía encaja perfecto con los modelos de intercambio de la economía circular basados principalmente en la recuperación y reutilización de objetos; una tendencia que se está poniendo de moda en Europa y Estados Unidos.
Comenzaron montando "zonas de gratuidad" en diferentes zonas de París, tipo pop-up stores o flagships de 24 horas pero aspiraban a un lugar fijo. El local lo consiguieron gracias al apoyo financiero de la municipalidad del distrito 12 y la alcaldía de París. Cuentan con dos vendedores para atender a los clientes y llevar adelante el negocio.
¿Será una reversión del trueque? Puede ser, pero el fin último es promover la convivencia, la solidaridad y el compartir entre la comunidad.

