Zuma, presidente bajo sospecha
A horas de buscar su reelección, el mandatario adujo “razones de seguridad” para justificar costosas y denunciadas reformas de su casa.
Johannesburgo. A un día de las elecciones en Sudáfrica, el actual presidente, el polígamo Jacob Zuma, quien se postula para su reelección, se vio inmerso en una polémica por gastar millones del erario público en refaccionar su casa. Zuma justificó las obras al asegurar que una de sus cuatro esposas fue violada dentro de su residencia de la localidad de Nkandla, y que las refacciones fueron para tener mayor seguridad. Se estima que gastó más de 15 millones de euros y que varias de las modificaciones lejos están de cuestiones de seguridad: piscina, anfiteatro y hasta un establo para vacas se encuentran en la lista de las obras realizadas con dinero público. "Debido a algunas cuestiones, se requería más seguridad. Mi casa fue quemada dos veces y unos delincuentes entraron y violaron a mi mujer cuando yo aún estaba en el gobierno provincial (de la región oriental de KwaZulu-Natal, donde se encuentra Nkandla)", explicó Zuma en un encuentro con periodistas.Zuma fue miembro del gobierno regional de KwaZulu-Natal, de donde es originario, en la segunda mitad de los años noventa.En un informe hecho público este mes de marzo, la Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, cifró en más de 15 millones de euros el gasto de las obras, y pidió a Zuma que devolviera al Estado el dinero destinado a construir en el complejo de Nkandla infraestructuras que no están relacionadas con la seguridad.Entre ellas, el documento citaba un establo para vacas, un corral para pollos, una piscina y un anfiteatro.En respuesta al "Informe Madonsela", el mandatario ha encargado un segundo análisis de la reforma a la Unidad de Investigaciones Especiales (SIU), que ya ha comenzado a investigar por posible conducta impropia a 15 funcionarios públicos.
Candidato
Jacob Zuma se postula a la reelección por el gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA) que lidera y es el favorito indiscutible en las elecciones generales que Sudáfrica celebrará mañana, pese a que escándalos como el de Nkandla podrían rebajar el apoyo de dos tercios del electorado del que goza el CNA.
Zuma, de 72 años, fue acusado de violación en 2005, cargo del que fue absuelto un año más tarde en un mediático juicio.
Convencido seguidor de la tradición zulú, el presidente sudafricano se ha divorciado dos veces, está actualmente casado con cuatro esposas y tiene 21 hijos.

