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Una señal para la Argentina

El importante caudal de votos obtenido por la oposición es una señal también para la Argentina y para Uruguay, ya que se está evidenciando una insatisfacción con la política económica. 

07 de octubre de 2014 a las 12:02 a. m.
Dante Sica*
Una señal para la Argentina

El importante caudal de votos obtenido por la oposición es una señal también para la Argentina y para Uruguay, ya que se está evidenciando una insatisfacción con la política económica.

Estos resultados son señales de un electorado que muestra una voluntad de cambio y el descontento de los votantes brasileños obedece a la desaceleración económica y la falta de mejoras en infraestructura.

Brasil posee una baja tasa de inversión (en torno al 18 por ciento), que de hecho constituye una de las más bajas de la región. La contracara es una infraestructura deficiente con importantes atrasos en caminos, puertos, aeropuertos, transporte urbano y servicios de salud.

La perspectiva es que habrá cambios importantes en la política económica. El próximo gobierno necesitará recuperar el crecimiento (este año cerraría con una suba del 0,3 por ciento) y la confianza inversora, y para eso deberá hacer ajustes. Gane quien gane, el sector financiero va a estar muy atento al nuevo gabinete.

Lo más probable es que el año próximo Argentina se enfrente –como en 2014– a una demanda poco dinámica desde Brasil, cuya economía se expandiría apenas el uno por ciento. Esto significará que nuestras exportaciones industriales seguirán sin ser traccionadas por el mercado brasileño. Mientras, y según el éxito con que se implemente el giro en la política económica el año próximo, las perspectivas para el vecino podrían ser algo más favorables a partir de 2016.

En materia de relacionamiento externo, si Dilma conservara la presidencia no deberían aguardarse cambios tan significativos. Pero, gane quien gane la recomposición de la relación bilateral tendrá que aguardar a 2016, una vez que asuma un nuevo gobierno argentino.

Argentina hace varios años viene perdiendo relevancia económica, comercial y hasta política para Brasil, lo que tras el ruido de las disputas electorales en ambos países puede comenzar a manifestarse en una forma más independiente de tomar las decisiones en la región.

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Economista, director de abeceb.com