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Un protagonismo que ya superó todas las apuestas

Sondeos equiparan hoy a dos aspirantes con más defectos que virtudes.

02 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Un protagonismo que ya superó todas las apuestas

Se atribuye al exgobernador de Florida Jeb Bush, hermano e hijo de presidentes de Estados Unidos y por entonces uno de los favoritos de las incipientes primarias republicanas, el haber profetizado que el fenómeno Donald Trump se apagaría en un par de meses. El errado vaticinio se completaba con la afirmación de que, en poco tiempo, nadie se acordaría del intento del excéntrico magnate por ser candidato. Un año después de aquella sentencia, pocos recuerdan que su autor, a quien se proyectaba para otro duelo entre los apellidos Clinton y Bush por la Casa Blanca, fue una de las primeras "víctimas" de Trump en las internas de su partido, donde venció a una docena de rivales y, sobre todo, al viejo aparato republicano.Pero si sorprendió ver al empresario ungido candidato en julio en Cleveland, más sorprende verlo ahora, a menos de una semana de la decisiva elección, empatado con su contrincante demócrata en sondeos de intención de voto de los principales medios.Trump sobrevivió a pronósticos de detractores, a unas largas y tediosas primarias y a una campaña cargada de denuncias, para llegar hoy con chances de vencer a Hillary Rodham Clinton. El contraste de personalidades tuvo más relevancia que el de programas e ideas. Ello se vio en tres debates plenos de golpes bajos.Y cuando parecía que el sexismo, la xenofobia y otras intolerancias exhibidas por su contrincante le allanaban el camino a la exsecretaria de Estado, la reapertura de una investigación del FBI hizo tambalear a Hillary y llenó de incertidumbre el tramo decisivo de la contienda. La polémica por los miles de correos que Hillary envió y recibió desde un servidor privado cuando era jefa de la diplomacia estadounidense se reavivó el viernes de la mano de un sórdido caso de sexting , cuyo protagonista es quien fue pareja de la principal asesora demócrata, Huma Abedin. A juzgar por los últimos sondeos, la reapertura de las investigaciones de los e-mails , ordenada por el director del FBI, James Comey, tuvo un impacto parecido al que Trump acusó cuando se desempolvaron sus declaraciones machistas en un video de 2005.Una muestra de ese impacto lo dio ayer la encuesta de ABC News y The Washington Post , que ubicó al republicano un punto arriba de la demócrata en intención de voto. Otro indicio es el protagonismo que decidió asumir en la recta final Barack Obama, quien busca inyectar en los últimos actos de su partido el carisma del que carece quien aspira a sucederlo desde el 20 enero.Es cierto que sondeos y proyecciones aún favorecen a Hillary en un puñado de estados que pueden dar la llave del Despacho Oval, pero el oficialismo está inquieto.La candidata demócrata cuenta con la ventaja clara que tiene en varios segmentos del electorado (hispanos, afrodescendientes, mujeres y jóvenes), pero enciende velas para que ni la apatía ni el exceso de confianza resten participación y sufragios a su canasta.El aspirante republicano apunta a los hombres blancos del "Estados Unidos profundo", a castigados por la crisis a los que no escandalizan sus excesos ni sus discursos contra el sistema. También a conservadores que, pese a fustigarlo, pueden acabar votándolo, aunque no lo admitan. El Colegio Electoral y su reparto por estados pueden sellar un resultado más amplio del que hoy dibujan los sondeos, que equiparan a dos aspirantes con más defectos que virtudes. Uno de ellos tendrá en sus manos el "botón nuclear", en los próximos cuatro años.