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Un mar de dudas

La odisea de los cubanos que se lanzan al mar en busca de un futuro mejor. Si pasan ese duro obstáculo, una ley de Estados Unidos les concede algunos beneficios.

27 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Un mar de dudas
Marginales. Los que se aventuran a viajar a Estados Unidos desde Cuba en precarias balsas son los mobres. (AP)

Si la guardia costera de la Revolución no los atrapa al zarpar, si el tiempo no juega una mala pasada, si el improvisado navegante (que nunca salió de la isla) acierta el rumbo y las corrientes y, finalmente, si la US Navy no los encuentra más allá de los límites marítimos de Estados Unidos, las endebles balsitas repletas de seres humanos de nacionalidad cubana que prefieren poner en riesgo sus vidas antes que seguir en su país llegan a uno de los cayos de Florida. Son 150 kilómetros de aguas infestadas de tiburones. Bien lo reflejó Hemingway –que vivió en los dos lados– en El viejo y el mar . Y se ganó un Pulitzer con la historia y luego un Nobel.

LA MUERTE DE FIDEL. Canal especialLos inmigrantes ponen un pie en tierra firme y la ley 89-732, denominada formalmente como "Ley de Ajuste Cubano" y conocida en la jerga latina como "pies secos, pies mojados", les garantiza buenas chances de recibir la ciudadanía y algún aporte inicial para la subsistencia.Quienes van en las balsas son los más pobres. Sus compatriotas más pudientes suelen vender la propiedad familiar para pagar el pasaje aéreo hacia otros países como Ecuador –que no les pide visa de entrada en virtud de una disposición del presidente Rafael Correa– y de allí volar a Estados Unidos, donde, en los aeropuertos, ya pueden iniciar los trámites que derivan de la mencionada ley. Generalmente, un año después obtienen legalidad, para envidia explícita del resto de los hispanos ilegales en territorio estadounidense. La ley no es nueva. Fue aprobada por el Congreso estadounidense en 1996 durante las épocas más calientes de la Guerra Fría. Lo que sí tiene novedad es el importante incremento de los que intentan exiliarse desde el descongelamiento de relaciones bilaterales propiciado por Raúl Castro y Barack Obama a partir de enero de 2015. Llegaron 24.278 en 2014, 43.159 en 2015 y 51.146 en lo que va de 2016, según el Departamento de Estado de Washington. ¿Por qué tamaño incremento? Esta especie de perestroika caribeña encendió las voluntades de los cubanos con ganas de emigrar que no se decidían a aventurarse: temieron que la apertura de Cuba hacia Estados Unidos terminara con la ley "pies secos, pies húmedos". Pues, en definitiva, esta era consecuencia del bloqueo.

El exilio de la isla creció más del doble. El intento de exilio se incrementó más del doble desde el acercamiento entre Raúl Castro y Barack Obama. Los cubanos con idea de emigrar temen la abolición de la ley que les permite ser ciudadanos estadounidenses apenas ponen un pie en ese país.