Ucrania se prepara para las elecciones en clima de guerra
Las presidenciales serán el próximo domingo. En distintos puntos del país siguen creciendo la tensión y los planteos independentistas.
Kiev. Ucrania comenzó una semana clave en la que debe preparar una difícil elección presidencial, dos meses y medio después del derrocamiento del gobierno y del inicio de una serie de levantamientos que dejó a una Crimea anexada a Rusia y al este del país en pie de guerra. Para el mundo, el país está inmerso en una honda crisis política desde fines de noviembre pasado, cuando el entonces presidente, el prorruso Viktor Yanukovich, se negó a firmar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) similar a los tratados de libre comercio que Estados Unidos promueve en Latinoamérica. Sin embargo, para los ucranianos el conflicto comenzó mucho antes y bajo la forma de una creciente crisis económica, una lenta debacle que derivó directa o indirectamente en casi 100 días de masivas manifestaciones opositoras que terminaron paralizando Kiev y forzando a Yanukovich a escapar del país. Pero a diferencia de lo que sucedió en 2004, cuando la llamada Revolución Naranja logró entronizar a los principales líderes prooccidentales, esta vez la toma del poder por parte de los dirigentes pro–UE y pro–ultranacionalistas desató una violenta crisis. El gobierno interino representa a todos los sectores que tomaron la plaza del Maidán y derribaron a Yanukovich, incluido Svoboda (Libertad), un partido de ideología filonazi que hoy ocupa cerca de un cuarto del gabinete, y Sector de Derecha, una coalición de extrema derecha que creció como milicia de choque de la protesta. El extremismo de estos grupos y su declarado rechazo a la influencia rusa en el país prendieron rápidamente alarmas en las provincias del Este, donde la mayoría habla ruso como su primera lengua, y en la península de Crimea, a la vera del Mar Negro, donde Rusia tiene la principal sede de su flota más importante. En apenas tres semanas y tras el despliegue de miles de soldados presuntamente rusos y de un aplastante referéndum rechazado por las potencias occidentales y la ONU, Moscú se anexionó la estratégica península de Crimea, en marzo pasado. Luego del triunfo separatista se propagaron los levantamientos en el Este, cada vez con más fuerza, organización, armas y en más ciudades. Pese a las particularidades de cada región, todos los líderes rebeldes comparten un pasado casi desconocido, que protegen celosamente, y un discurso público que deambula, a veces erráticamente, entre la independencia, la unión con Rusia y una mayor autonomía dentro de Ucrania. En este clima de rumores de ataques inminentes, de denuncias de masacres y de abusos de un lado y del otro, y de un miedo cada vez más palpable de que la crisis se convierta en un conflicto armado abierto, el gobierno interino en Kiev está decidido a realizar una elección presidencial en todo el país el próximo domingo 25 de este mes.

