La tumba de Marx fue atacada por segunda vez en dos semanas
"Arquitecto del genocidio", fue uno de los escritos que vándalos escribieron en el panteón. El 4 de febrero, alguien lo atacó a martillazos.
La tumba del filósofo y economista Karl Marx en el cementerio de Highgate, en el norte de Londres, fue atacada por segunda vez en dos semanas, informó este sábado la organización Amigos del Cementerio de Highgate.
Las frases "Doctrinas del odio" y "Arquitecto del genocidio" fueron actos de vandalismo escritos con pintura roja sobre el monumento que sostiene la imagen del filósofo y sociólogo prusiano de origen judío.
El pasado 4 de febrero, el monumento sufrió importantes daños tras ser atacado con un martillo por unos desconocidos, en un incidente calificado por el citado grupo de "deliberado y sostenido".
Vandals back at Marx Memorial, Highgate Cemetery. Red paint this time, plus the marble tablet smashed up. Senseless. Stupid. Ignorant. Whatever you think about Marx's legacy, this is not the way to make the point. pic.twitter.com/hGKBMYGWNy
— Highgate Cemetery (@HighgateCemeter) February 16, 2019
El cementerio de Highgate, donde también está enterrado el exespía ruso Alexander Litvinienko, es muy visitado por turistas de todo el mundo y es uno de los más famosos del Reino Unido.
Hasta el momento, la Policía no ha detenido a ninguna persona en relación con estos actos.
Los Amigos de Highgate admitieron que la tumba "nunca volverá a ser la misma" tras el ataque del pasado 4 de febrero.
Karl Marx's memorial has been vandalised! It looks like someone has had a go at it with a hammer. It's a Grade I-listed monument; this is no way to treat our heritage. @MarxLibrary @HeritageCrime We will repair as far as possible. pic.twitter.com/6nY2TJOjw7
— Highgate Cemetery (@HighgateCemeter) February 5, 2019
Maxwell Blowfield, que trabaja para la oficina de prensa del Museo Británico, dijo que se sintió "conmocionado" al ver esta mañana el acto vandálico cuando fue al cementerio con su madre.
"Es lo más destacado del cementerio. Es una pena. La pintura roja desaparecerá, supongo, pero ver este nivel de daño y que pase dos veces, no es bueno. No quisiera decir quién o por qué alguien lo hizo pero está claro que es alguien muy crítico con Marx y esa parte de la historia", agregó Blowfield, de 31 años, a los medios.
"Estoy sorprendido de que alguien en 2019 sienta la necesidad de hacer algo así", resaltó.
El monumento es propiedad de la organización benéfica Marx Grave Trust.

