Tsipras: Nadie quiere una ruptura con el euro
El líder griegoapuesta por seguir negociando, pese a diferencias con los acreedores / Aclaraque no respaldará planes irracionales.
Atenas. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, mostró ayer su determinación a continuar negociando con las instituciones acreedoras, a pesar de las diferencias que hasta ahora impiden un acuerdo, y pidió para ello el apoyo de la oposición. Durante un debate extraordinario en el Parlamento, que se realizó a petición del primer ministro para informar sobre las propuestas de acuerdo presentadas por los socios y su gobierno, Tsipras aseguró que ninguna de las partes quiere llegar a una ruptura."La decisión de transferir los pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) al final del mes demuestra que nadie quiere la ruptura", afirmó Tsipras durante su discurso ante la Cámara.Grecia recibió el jueves el visto bueno del FMI para agrupar todos sus pagos correspondientes a este mes, que ascienden a 1.600 millones de euros, en un solo tramo con fecha 30 de junio, pues ayer vencía el primero de ellos.En los últimos días, dada la proximidad de estos pagos y la cada vez más cercana fecha del fin de la prórroga, Tsipras intensificó los contactos al más alto nivel político para tratar de lograr un acuerdo.El mandatario griego confesó que la propuesta que le entregó hace unos días el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en nombre de las tres instituciones –la Comisión, el Banco Central Europeo y el FMI– fue "una sorpresa desagradable".Insistió en que su Ejecutivo quiere una "solución integral" que también resuelva la cuestión de la deuda y aseguró que la propuesta de su gobierno constituye una "base realista" para llegar a un acuerdo."No necesitamos simplemente un acuerdo, necesitamos una solución integral para Grecia y para Europa que ponga fin a los debates sobre el Grexit (salida de Grecia del euro)", manifestó Tsipras.Aludió al plan de las instituciones sobre la reforma del sistema de recaudación del IVA, que conlleva un aumento de la factura de la electricidad en 10 puntos porcentuales, o a la eliminación de ayudas sociales para los jubilados con los ingresos más bajos."No podía imaginar que los políticos pensarían que se podía eliminar el Ekas (subsidio a los jubilados) o incrementar en 10 puntos el IVA", declaró el líder izquierdista, y agregó que confía en que "todo esto haya sido una mala jugada dentro de la negociación".El recorte de salarios y pensiones, así como la restauración de los convenios colectivos, fueron las líneas rojas que el gobierno que lidera Tsipras señaló como infranqueables desde el inicio de las conversaciones.

