Trump se despega de Rusia, pero augura colaboración mutua
Culpó a los medios por vincularlo con Moscú y por manchar la salida del gabinete de su asesor en Seguridad, Michael Flynn. Dijo que no tiene negocios ni vínculos con ese país, pero que desea una agenda en común. Tono moderado en el debut de Tillerson
- Culpó a los medios por vincularlo con Moscú y por manchar la salida del gabinete de su asesor en Seguridad, Michael Flynn.
- Dijo que no tiene negocios ni vínculos con ese país, pero que desea una agenda en común.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó ayer una amplia conferencia de prensa en la que negó tener vínculos con Rusia.
“Rusia es un invento”, dijo. “No tengo nada que ver con Rusia. Todo lo que sé es que ninguna persona con la que trato lo tiene”, subrayó.
El mandatario buscó despegarse de las sospechas que despertaron las filtraciones sobre relaciones de su administración con Moscú, al afirmar que no tiene empresas, préstamos ni negocios en Rusia.
Trump dijo que los únicos llamados que tuvo con el presidente ruso, Vladimir Putin, fueron los que recibió de su par, quien lo felicitó “muy amablemente” por su triunfo electoral y su asunción al frente del Gobierno.
También aseguró que la salida de su asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, se debió a información engañosa que este le dio al vicepresidente, Mike Pence, sobre sus contactos con la diplomacia moscovita durante la transición presidencial.
En sintonía con la reunión del secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, y su par ruso, Serguei Lavrov, en el marco del G20 en Alemania, Trump frente a los periodistas repitió que cree que sería mucho mejor si ambos países “estuvieran juntos y se llevaran mejor”.
Caos y medidas
El republicano se enfocó en otra de las críticas que la opinión pública impactó contra su Gobierno: negó que su administración esté sumida en el desorden y desmintió las versiones de la existencia de “caos” en la conformación de su gabinete.
“Esta administración funciona como una máquina aceitada”, aseveró, y afirmó que lo consiguió a pesar de las dificultades que tuvieron algunos de los dirigentes que eligió para el gabinete cuando debieron ser confirmados por el Senado.
También admitió que algunas de las acciones tomadas durante sus primeros días de Gobierno son impopulares, pero consideró que eran necesarias para la seguridad.
En la conferencia de prensa, que duró una hora y 17 minutos, el empresario devenido en líder mundial realizó una larga enumeración de todos los cambios que implementó desde su llegada a la Casa Blanca.
También recordó que firmará la semana próxima un nuevo decreto en reemplazo de la orden ejecutiva que prohibía la entrada de migrantes de siete países de mayoría musulmana, la cual fue rechazada por la Justicia, aunque no dio detalles sobre la nueva medida.
Cliché: contra los medios
Como ya es costumbre, Trump atacó a los medios por ser negativos y deshonestos en diferentes temas, en especial, sobre la cuestión rusa, aseverando que publicaban noticias falsas. “Hay tanto odio”, se quejó al afirmar que recibe “golpes constantes” de algunos medios de comunicación.
En un intercambio con un periodista de la CNN, se quejó del “veneno” proveniente de uno de los programas matutinos de la cadena. “Lo harían mejor si fueran diferentes”, dijo.
Inmigrantes de paro
En gran cantidad de capitales estadounidenses, inmigrantes se quedaron en sus hogares ayer en lugar de ir a la escuela o a trabajar, para demostrar su importancia para la forma de vida y la economía estadounidense. Inclusive muchos norteamericanos cerraron sus negocios en un acto de solidaridad durante la protesta nacional denominada “Un Día sin Inmigrantes”.
El boicot se realizó para expresar oposición a los esfuerzos de Trump para acotar la inmigración. Los organizadores atrajeron a inmigrantes de todos los estratos y condiciones, pero los efectos se resintieron en la industria “restaurantera”, que es el primer peldaño en la escalera económica para los recién llegados al país.
Secretario de Trabajo. Candidato hispano. Trump designará a un cubano americano en su gabinete. El presidente nominó al abogado cubano americano Alexander Acosta para el Departamento de Trabajo. Fue un movimiento que además de reemplazar al empresario Andy Puzder, que se retiró por falta de apoyo entre los republicanos, supone la inclusión del primer hispano en su gabinete. Acosta, nacido en Miami de padres cubanos, es decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Florida y presidente de un banco comunitario en ese estado.

