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Trump rompe con la cautela de Obama ante el terrorismo

Trump agitó en la campaña la islamofobia al identificar al islam con el terrorismo y anunciar el cierre de las fronteras estadounidenses a las personas de esta confesión, 

22 de diciembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Marc Bassets*
Trump rompe con la cautela de Obama ante el terrorismo

Washington. Parece, leyendo los comunicados de ambos sobre los atentados del lunes, que hablen de realidades paralelas, y en nombre de países y valores distintos. El periodista Peter Beinart realizó en The Atlantic un análisis textual de la reacción de los dos presidentes, y concluyó que las palabras y el tono revelaban el contraste entre ambas visiones.

“El equipo de Obama define la lucha contra el terrorismo como un conflicto que enfrenta a países de todo tipo ideológico y religioso contra un enemigo sin Estado, mientras que el equipo de Trump lo define como un conflicto entre la cristiandad y el islam”, escribe Beinart. “La visión del mundo de Obama es que prevenir el terrorismo requiere la cooperación entre naciones muy distintas. La de Trump es que prevenir el terrorismo requiere mantener a los musulmanes fuera de Estados Unidos”.

La transición entre Obama y Trump es un momento excepcional. Conviven dos presidentes, dos mensajes, dos voces para un solo país. El primero, en retirada. El segundo, en pleno aterrizaje. Los nuevos presidentes siempre prometen cambiar las cosas al llegar al poder. Ocurrió con Obama en 2009, tras los años de George W. Bush. Pero es menos habitual que la discrepancia sea tan nítida y se exponga con tal claridad.

Obama, cauto, habló el lunes, cuando se conocían pocos detalles, de un aparente ataque terrorista para referirse a la matanza con un camión en un mercado navideño de Berlín. Trump habló del “horrible ataque terrorista”, sin condicional. Obama, como señala Beinart, no caracteriza a las víctimas por su religión, y dirige el mensaje al “pueblo y al Gobierno de Alemania”.

No hay mención de Alemania en el comunicado de Trump y sí de los “terroristas islámicos que continuamente masacran a cristianos en sus comunidades y lugares de culto como parte de la yihad global”. Los alemanes, en su diccionario, se definen como cristianos. “¡El mundo civilizado debe cambiar su manera de pensar!”, añadió en Twitter.

Hasta el 20 de enero, cuando jure el cargo, no se sabrá con seguridad si las palabras de Trump se traducen en un giro efectivo de la política antiterrorista, y tampoco está claro cómo quiere ejecutar sus vagas propuestas, que no sólo rompen con la política de Obama sino también con la de republicanos como Bush hijo. Pero los indicios están a la vista.

Trump agitó en la campaña la islamofobia al identificar al islam con el terrorismo y anunciar el cierre de las fronteras estadounidenses a las personas de esta confesión, una medida que después enmendó y matizó de manera confusa. En su equipo de asesores más cercanos figuran personalidades como el general retirado Michael Flynn, su consejero de seguridad nacional, un cargo que han ostentado Brent Scowcroft, Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger.

“Estamos en una guerra mundial, pero muy pocos norteamericanos lo reconocen, y, menos aún, tienen una idea de cómo ganarla”, escriben Flynn y el coautor Michael Ledeen en el libro El campo de lucha. “Este tipo de guerra no es del todo nueva. Creó nuestro mundo. Me atrevo a decir que la mayoría de norteamericanos no se da cuenta de que la transformación política y religiosa en Europa que llamamos la Reforma supuso siglos de lucha muy sangrienta. Las personas religiosas que colonizaron América en los siglos XVII y XVIII escapaban de esta sangría terrible. El mundo necesita una Reforma Islámica, y no nos deberíamos sorprender si implica violencia. Es normal”. Así es el mundo según este asesor de Trump.

*El País, de Madrid