Washington. Trump tras el ataque: “No se la hice fácil al Servicio Secreto, quería ver qué pasaba”
A 24 horas del tiroteo ocurrido durante una cena con periodistas, el presidente de Estados Unidos brindó detalles del incidente. Reconoció que su curiosidad retrasó la evacuación, defendió el profesionalismo de sus agentes y se refirió al perfil del atacante, Cole Thomas Allen.
En una entrevista televisiva concedida apenas un día después del ataque que sacudió la capital estadounidense, el presidente Donald Trump rompió el silencio sobre los momentos de tensión vividos durante una gala con periodistas.
El mandatario admitió que el operativo de seguridad se vio demorado por su propia conducta: “No se la hice fácil a los agentes, quería ver lo que pasaba”.
El momento de la evacuación
Durante el evento, los agentes del Servicio Secreto activaron de inmediato los protocolos de seguridad para retirar a Trump y a la primera dama, Melania Trump. Sin embargo, el operativo fue cuestionado por la demora en poner al presidente bajo resguardo. Al respecto, Trump aclaró que él mismo entorpeció el accionar de su custodia.

“Lo que pasó es que yo me paré para ver lo que estaba pasando. En parte fue culpa mía”, relató el mandatario, explicando que al notar un ruido inusual en el salón, les pidió a los agentes que esperaran.
“Probablemente hice que actuaran más lento, les decía ‘espera un momento, déjame ver’”, añadió. Trump detalló que, mientras Melania Trump seguía las instrucciones de ir por el piso, él permaneció parado o encorvado durante varios minutos pese a los pedidos de su seguridad.
El perfil del atacante: Cole Thomas Allen
El presidente también se refirió a Cole Thomas Allen, el hombre detrás de los disparos, basándose en el manifiesto que el agresor envió a su familia antes de irrumpir en la Casa Blanca. Según Trump, el documento revela que Allen era un hombre creyente que sufrió un proceso de radicalización hasta volverse “anticristiano”.
El mandatario reveló que la familia de Allen ya estaba alerta sobre su comportamiento. “Su hermano se quejó de él y creo que lo denunció a la policía. Su hermana también se quejó. Su familia estaba muy preocupada”, señaló.

Sobre la ejecución del ataque, Trump alternó entre la ironía y la crítica: “Su velocidad era bastante increíble... creo que la NFL debería ficharlo”, bromeó sobre la carrera de 45 yardas que hizo el atacante para atravesar el perímetro, aunque lo tildó de “incompetente” por haber sido capturado rápidamente.
Defensa del operativo y respuesta a las acusaciones
A pesar de las críticas externas sobre los tiempos de respuesta, Trump calificó el trabajo del Servicio Secreto como “asombroso” y “muy profesional”, destacando la rapidez con la que desenfundaron sus armas y derribaron al sospechoso.
Por otro lado, el presidente respondió con dureza a las acusaciones vertidas por Allen en su manifiesto, donde lo llamaba “pedófilo, violador y traidor”. “Yo no soy un violador... me asociaron con cosas que no tienen nada que ver conmigo. Fui totalmente exonerado. Es un enfermo”, sentenció el líder republicano.
El futuro del evento
Pese al susto, que según el mandatario afectó más a la Primera Dama que a él mismo, Trump anunció que la cena se repetirá. “Tendrá una seguridad perimetral mayor. Es muy importante que se vuelva a hacer”, concluyó, fijando un plazo de 30 días para un nuevo encuentro.



