Temas del día:

Tras las huellas del padre de la libertad sudafricana

Los primeros capítulosde la leyenda de Mandela se escribieron en la aldea de Qunu. Se retiró en la comarca donde se había criado. Conoció las tradiciones de los suyos y recibió una educación occidental.

08 de diciembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Jaime Velázquez (El País, de Madrid)
Tras las huellas del padre de la libertad sudafricana
Juventud. Mandela estudió Derecho en la Universidad de Witwatersrand, donde se graduó.

Qunu. Nelson Mandela describía así en 1920 la aldea de Qunu, donde se crio: "Se encuentra en un valle cubierto de hierba, cruzado por arroyos claros, sobre el que se ciernen verdes colinas. Está habitada por un centenar de personas que viven en cabañas de barro, con una pértiga que sostiene un techo cónico de paja". Y esa es la misma imagen que el visitante obtendrá al llegar a esta localidad, casi 100 años después, tras las huellas de uno de los personajes más relevantes del siglo 20. Sólo la ruta principal está asfaltada. Las casas circulares cambiaron sus techos de paja por planchas de metal, pero los animales continúan invadiendo la calzada como hace un siglo.Un viaje en el que la guía es su propia autobiografía, El largo camino hacia la libertad , donde se describen los lugares clave de su infancia y las experiencias que marcaron su carácter de tenacidad, tolerancia y reconciliación.La comarca de Qunu es el escenario de los primeros capítulos de la leyenda de Nelson Mandela y el lugar donde escribió las últimas páginas de su vida.Su figura inunda todos los rincones de la comarca, y en las shabeens –las tabernas de chapa y madera donde los ancianos beben cerveza tradicional y los jóvenes juegan al billar– todos aseguran ser familiares de Mandela. "Muchos en Qunu y Mvezo son de su mismo clan, pero es difícil que hablen de él. No están autorizados por la familia", cuenta Fumanekile Wisani, jefe de prensa del Museo de Mandela en Qunu.El líder anti- apartheid mandó construir en Qunu la residencia donde más tarde decidiría pasar su retiro. Es una réplica de la casa-prisión de Victor Verster, en la que vivió durante dos años hasta su liberación en 1990. Las autoridades lo enviaron allí para facilitar las conversaciones que acabarían con el desmantelamiento del régimen seis años más tarde.Aquí, junto a las tapias fortificadas de su casa en Qunu, el culto a Tata Madiba, apelativo cariñoso con que se lo conoce, es realmente sincero.Phiko, guía del museo, recuerda el día en que Mandela visitó Qunu por primera vez tras salir de la cárcel en 1990, después de 27 años de cautiverio por su oposición al apartheid ."Todo el pueblo salió a recibirlo. Venía acompañado por la policía. Yo tenía nueve años. Recuerdo que corrí a casa a decirle a mi madre: '¡Mandela está aquí!'. Ella me dijo que era imposible, que estaba en la cárcel. Si eres de Qunu creces con la historia de Mandela", cuenta.

Su tierra

El viaje tras las huellas de Mandela parte de lo alto de la colina del museo que lleva su nombre en Qunu, y desde donde se contempla el valle donde el exmandatario pasó “los mejores años de su vida”, según reconoce en su biografía.

Unos postes de madera en el recinto de la iglesia marcan el lugar donde estaba la escuela a la que asistió y en la que recibió su nombre cristiano, Nelson, de los labios de su maestra, la señorita Mdingane.

Más abajo, en el fondo del valle, junto a la casa familiar, se distingue el pequeño cementerio de la familia, donde descansa su padre, el jefe Mphakanyiswa.

Conoció las tradiciones de su pueblo y también la educación occidental que le permitió acudir a la universidad y abrir más tarde el primer bufete de abogados negros de Johannesburgo.

Apenas quedan personas en Qunu que puedan contar de primera mano las historias de juventud del longevo Mandela.

Mandela se retiró a Qunu en su 93º cumpleaños, el 18 de julio de 2011, y sólo abandonó la localidad de su infancia para someterse a exámenes médicos.

El regreso definitivo

En Qunu, el ­pueblo donde Mandela pasó su infancia, los habitantes se preparan para el regreso de su hijo más ilustre, que será sepultado el 15 de ­diciembre en la tierra de sus antepasados.