Serhiy Perebyinis perdió a su esposa e hijos en en la guerra y se enteró por Twitter
El hombre, de 43 años, estaba en el este de Ucrania atendiendo a su madre enferma cuando asesinaron a su familia.
Serhiy Perebyinis está desconsolado. En las últimas horas perdió a su esposa Tatiana, y a sus dos hijos, luego de ser bombardeados por los invasores rusos cuando intentaban huir de Irpin, cerca de Kiev la capital de Ucrania.
El hombre, de 43 años, estaba en el este de Ucrania al cuidado de su madre enferma cuando una notificación de Twitter le informó del horror. Desde ahí nada sería igual.
Una foto de los cuerpos esparcidos por el pavimento llevó al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien prometió que mataría a “todos los bastardos” responsables de la matanza indiscriminada de civiles.
Dolor por la pérdida de su familia
Tras conocer la noticia, el hombre brindó una entrevista a The New York Times donde se quebró y no pudo parar de llorar.
“Perdóname que no pude defenderte. Traté de cuidar a una persona, y eso significa que no puedo protegerte”, dijo durante la entrevista.
Perebyinis agregó que sentía que era importante que las imágenes de la espantosa muerte de su esposa e hijos hayan enfurecido a los líderes de Ucrania y tocado el corazón de sus simpatizantes en todo el mundo. “El mundo entero debería saber lo que está pasando aquí”, relató.
El hombre había estado tratando de monitorear la ubicación de su familia en una aplicación de teléfono celular. Supo que algo había salido mal cuando el rastreador mostró que el teléfono estaba en un hospital de Kiev y nadie contestaba sus llamadas. Vio una publicación de Twitter de la escena después de leer informes de que una familia había muerto por un ataque en la ruta de evacuación.
“Reconocí el equipaje y así fue como lo supe”, dijo sobre las valijas y mochilas manchadas de sangre que llevaba la familia.
“Toda mi familia murió en lo que ustedes llaman una operación especial y nosotros llamamos una guerra. Puedes hacer lo que quieras conmigo. No tengo nada que perder”, cerró Perebyinis.

