Seguridad aérea, un desafío ante la demanda creciente
Los cielos están atestados, pero los especialistas aseguran que hoy hay menos probabilidades que nunca de sufrir un accidente.
Nueva York. La cantidad de viajeros aéreos es mayor que nunca, lo que genera un desafío mayúsculo para las aerolíneas: garantizar la seguridad de los pasajeros en un espacio aéreo cada vez más atestado.
Cada día, unos 8,3 millones de personas –la población de una gran ciudad– suben a un avión en alguna parte del mundo. Casi siempre aterrizan sin problemas.
Con todo, algunos vuelos son más seguros que otros.
La tasa de accidentes en África es casi el quíntuple del promedio mundial, de acuerdo con la Organización Internacional de la Aviación Civil, una dependencia de la ONU. También hay problemas en los lugares donde el número de pasajeros aumenta con mayor rapidez, a tal grado que se duplicará en los próximos 15 años.
"En algunas partes del mundo habrá una curva de aprendizaje", manifiesta Patrick Smith, con 24 años de experiencia como piloto de aerolíneas comerciales y autor de Cockpit Confidential . Pero eso no significa necesariamente que los vuelos serán más peligrosos. "Ya hemos duplicado el volumen de aviones y pasajeros, y lo que ha sucedido es que tenemos mayor seguridad", asegura.
Para hacer frente a la demanda creciente de pasajeros, las aerolíneas deberán contratar y entrenar un número suficiente de pilotos y mecánicos. Los gobiernos deberán elaborar y aplicar normas de seguridad. Se deberán construir pistas nuevas, con los dispositivos de navegación correspondientes.
Especialistas del sector reconocen que las dificultades existen, pero observan que la aviación ha conocido períodos de crecimiento repentino y siempre ha logrado mejorar la seguridad.
Mejora progresiva
El año pasado volaron 3.100 millones de pasajeros, el doble que en 1999. Pero la probabilidad de morir en un accidente aéreo fue mucho menor.
Desde 2000, hubo menos de tres víctimas fatales por cada 10 millones de pasajeros, de acuerdo con un análisis de la agencia AP con base en datos de la consultora de aviación Ascend. En 1990 hubo casi ocho; en los años ’80, eran 11; y en los ’70 se registraron 26 muertes por cada 10 millones de pasajeros.
Las últimas semanas fueron malas para la aviación, con el derribamiento de un avión de Malaysia Airlines seguido por la caída de aviones en Taiwán y Mali. Pero este trío de tragedias representa una fracción minúscula de los 93.500 vuelos diarios en el mundo.
“La seguridad de la aviación mejora. Una racha de accidentes no significa que se ha vuelto menos segura”, manifiesta Paul Hayes, director de seguridad aérea de Ascend.
A medida que aumentan los ingresos globales, la gente en el Sudeste Asiático, África, América Latina, India y China quiere viajar más. El fabricante de aviones Airbus duce que mientras en Estados Unidos el tráfico aéreo crece 2,4 por ciento por año, los países emergentes registran un aumento anual del 13,2 por ciento.
En esos países, el vuelo suele ser la única opción. Las ciudades son remotas, los caminos y ferrocarriles inadecuados o inexistentes. Así, aparecen aerolíneas que ofrecen vuelos a precios asequibles para satisfacer la nueva ansia de viajar.
Expertos rescatan cuerpos del vuelo MH17
En el este de Ucrania. Con el trasfondo de cañoneos en la distancia, investigadores internacionales llegaron ayer a la zona donde cayó el avión derribado de Malaysia Airlines y comenzaron a recuperar los restos de hasta 80 víctimas que permanecieron en campos por dos semanas. Apenas horas antes de su arribo, al menos 10 soldados ucranianos murieron en una emboscada de los separatistas prorrusos en una zona cercana al sitio del desastre. Pero el equipo logró iniciar la que se espera sea una laboriosa búsqueda y "trajo de regreso todos los restos que encontraron", dijo la vocera de la operación.

