Temas del día:

Sarkozy pide “coraje y sangre fría” para enfrentar la crisis

El presidente de Francia anunció la puesta en marcha de reformas económicas. No hizo mención a la rebaja en la calificación crediticia.

15 de enero de 2012 a las 04:48 p. m.
Agencia Télam
Sarkozy pide “coraje y sangre fría” para enfrentar la crisis
SARKOZY. "Esta crisis se superará siempre y cuando tengamos voluntad colectiva y la fuerza para reformar nuestro país", dijo (AP).

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció hoy la puesta en marcha inmediata de reformas económicas apoyadas en "la voluntad colectiva" y pidió "coraje y sangre fría" luego de la decisión de la agencia Standard & Poor\'s de quitar a la deuda soberana de Francia su calificación de AAA.

Sarkozy no hizo ninguna mención a la rebaja durante su discurso, realizado con motivo del centenario del nacimiento de Michel Debré, padre de la Quinta República Francesa, donde informó sobre su intención de anunciar las reformas tras la reunión que mantendrá el próximo miércoles con patronal y sindicatos.

"Voy a comunicar al pueblo francés las importantes decisiones que tenemos que tomar sin perder tiempo", declaró el presidente, según anunció la agencia de noticias Europa Press.

"Esta crisis se superará siempre y cuando tengamos voluntad colectiva y la fuerza para reformar nuestro país", añadió.

A menos de 100 días de las elecciones presidenciales, el mandatario francés señaló también que a finales de enero se dirigirá a sus conciudadanos para hablarles sobre la crisis.

El candidato socialista a la jefatura del Estado Franpois Hollande, en tanto, criticó la gestión de Sarkozy y aseguró que prefiere "que hagamos las reformas estructurales indispensables al principio, y que se distribuya la riqueza al final".

"Esto nos evitará volver a pasar por lo que acabamos de vivir: un quinquenio que reparte a los más ricos al principio y que nos pide a todos, y principalmente a los más modestos, hacer esfuerzos al final", agregó.

La decisión anunciada ayer por Standard & Poor+s de rebajar la calificación crediticia de nueves países (entre ellos Francia, Italia y España) causó gran indignación en sectores políticos europeos, que vislumbran las complicaciones que la medida sumará al ya complejo panorama que sacude a la eurozona.