Rusia pide no repetir lo que pasó en Irak
El canciller Serguei Lavrov vertió duras críticas contra Occidente por un discurso cada vez más inclinado a una intervención militar y dirigido casi exclusivamente en contra del régimen de Damasco.
Lavrov advirtió acerca de que las declaraciones de algunos altos cargos en Washington, Londres y París recuerdan inevitablemente a las semanas previas a la guerra de Irak en 2003, cuando una coalición liderada por Estados Unidos invadió ese país sin autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
“La campaña del miedo ya ha empezado, y así empezaron los acontecimientos en Irak hace 10 años”, dijo el jefe de la diplomacia rusa en una rueda de prensa convocada con carácter de urgencia.
Lavrov criticó a los países de Occidente porque acusan al gobierno del presidente sirio, Bachar al Assad, de haber “traspasado la línea roja”, sin presentar pruebas del presunto ataque con armas químicas en la periferia de Damasco que, según la oposición, mató la semana pasada a más de mil personas.
El ministro ruso subrayó que Estados Unidos, Francia y el Reino Unido hablan oficialmente de la existencia de “pruebas irrefutables” del uso del armas químicas por las autoridades sirias. “Hasta ahora no pueden presentar estas pruebas, pero señalan que la ‘línea roja’ se ha traspasado y no se puede perder más tiempo”, precisó Lavrov.
El canciller alertó de que en torno a Siria se está generando “histeria, confrontación en relación a las informaciones sobre el uso de armas químicas”. Resaltó que, “sin que nadie haya demostrado todavía nada, ya afirman que la culpa es del régimen y forman un potente grupo armado” preparado para intervenir en Siria. Asimismo, calificó de “peligrosas” las declaraciones acerca de que la Otan podría intervenir en Siria sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU “para destruir armas químicas”.

