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Quién es el implacable francotirador canadiense que se unió al ejército ucraniano para combatir contra Rusia

Decidió viajar desde su país para unirse a las fuerzas de Ucrania. Posee el récord de muertes a distancia

10 de marzo de 2022 a las 09:25 a. m.
Quién es el implacable francotirador canadiense que se unió al ejército ucraniano para combatir contra Rusia
Wali, el francotirador canadiense que se sumó al ejército ucraniano.

Con un grupo de soldados voluntarios, el implacable francotirador conocido como Wali (un apodo) ex Royal Régiment de Canadá llegó a Ucrania para pelear junto a ese ejército contra Rusia.

Su último contacto lo hizo en diálogo con La Presse al arribar en Polonia y se estima que ese temible cuadro militar, que ostenta el récord de la mayor muerte a distancia, ya está en el frente de batalla.

Wali, el francotirador canadiense que se unió al ejército de Ucrania

Wali es un apodo que este soldado retirado se ganó con el tiempo. Se trata de una verdadera leyenda que formó parte de las Fuerzas Armadas canadienses entre 2009 y 2011 cuando las tropas del norte marcharon en Afganistán.

Viajó como soldado voluntario para combatir en Irak, solo y con una mochila. Allí se unió al batallón de peshmergas y combatió durante varios meses en territorio extranjero.

A su regreso, su esposa creyó que el periplo de la guerra había terminado aunque dentro suyo siempre supo que Wali solo estaba de vacaciones.

Cuando el Gobierno de Ucrania anunció la creación de la Legión Internacional de Defensa Territorial Ucraniana, él no lo dudó.

“Hay varios grupos informales de exsoldados que han estado activos desde la semana pasada y están comenzando a responder a la llamada”, explicó Wali en diálogo con La Presse.

Wali, el francotirador canadiense que se sumó al ejército ucraniano.
Wali, el francotirador canadiense que se sumó al ejército ucraniano. (Wali, el francotirador canadiense que se sumó al ejército ucraniano.)

Si bien Canadá le sugiere a sus ciudadanos que eviten la zona de Europa del este y no envía tropas directamente, la ministra de Relaciones Exteriores, Mélanie Joly, aclaró, tal como informa el medio CBC, que este tipo de decisiones son “elecciones individuales” y que “apoyan cualquier forma de ayuda a Ucrania en este momento”.

Sin embargo, el canadiense no viaja armado. En su mochila hay una máscara de gas, un traje de camuflaje para francotiradores, unos binoculares y la campera que usó en Afganistán.

“Seguramente nos darán armas y placas de armadura. Incluso espero que sea fácil y hasta surrealista, como que te lleven a un almacén y te digan: ‘Acá tenés. Hay lanzacohetes, misiles...’”, bromeó.

“Es una guerra muy mecanizada, más de movimiento y convencional. Cuando me llamaron dijeron que necesitaban un francotirador. Es como un bombero que escucha la alarma, tuve que ir”, reconoció.

El llamado llegó gracias a un amigo que organiza convoys neutrales de ayuda humanitaria y junto a él viajan otros tantos exsoldados extranjeros.

En las redes sociales, estos grupos paramilitares se coordinan cada vez que aparece un conflicto armado para viajar y ofrecerse como voluntarios.

Tan solo en lo que fue la guerra contra el Estado Islámico se contabilizaron 80 exsoldados canadienses y un gran número de estadounidenses, belgas y franceses.

“Veo las imágenes de la destrucción en Ucrania y veo a mi hijo en peligro y sufriendo. Cuando veo un edificio destruido, veo a la persona que lo posee ver su fondo de pensión esfumarse. Voy allí por razones humanitarias”, completó.