Decisión. La provincia canadiense de Alberta convocó a un referéndum: definirá en octubre si avanza hacia la separación

El anuncio fue realizado por la primera ministra provincial Danielle Smith, en medio del crecimiento del movimiento separatista en esta región petrolera del oeste del país.

22 de mayo de 2026 a las 08:25 p. m.
La provincia canadiense de Alberta convocó a un referéndum: definirá en octubre si avanza hacia la separación
La primera ministra de la provincia canadiense de Alberta, Danielle Smith. (Gentileza BBC)

La provincia canadiense de Alberta celebrará el próximo 19 de octubre un referéndum sobre su permanencia dentro de Canadá, en una decisión que representa el desafío más importante a la unidad del país en décadas.

El anuncio fue realizado este jueves por la primera ministra provincial Danielle Smith, en medio del crecimiento del movimiento separatista en esta región petrolera del oeste canadiense.

La consulta no definirá directamente la independencia, pero sí preguntará si Alberta debe continuar como provincia canadiense o avanzar hacia el proceso legal necesario para convocar posteriormente a un referéndum vinculante sobre la separación.

La provincia canadiense de Alberta convocó a un referéndum: definirá en octubre si avanza hacia la separación.
La provincia canadiense de Alberta convocó a un referéndum: definirá en octubre si avanza hacia la separación. (@PolitlcsGlobal)

Qué preguntará el referéndum

Durante un mensaje televisado, Smith confirmó que la pregunta será:

“¿Debe Alberta seguir siendo una provincia de Canadá o debe el Gobierno de Alberta iniciar el proceso legal requerido bajo la Constitución canadiense para realizar un referéndum provincial vinculante sobre si Alberta debe separarse de Canadá?”

La mandataria provincial aclaró que ella votará a favor de continuar dentro de Canadá.

Sin embargo, también sostuvo que existe un fuerte malestar en parte de la población respecto al trato que Ottawa le da a Alberta.

El origen del conflicto con Ottawa

El independentismo creció en los últimos años impulsado por sectores que consideran que el gobierno federal canadiense perjudica a Alberta, especialmente en materia energética.

La provincia posee enormes reservas de petróleo y gas, y muchos habitantes creen que las políticas ambientales impulsadas desde Ottawa frenaron el desarrollo de la industria petrolera local.

También existe la percepción de que Alberta aporta más recursos económicos al país de los que recibe.

Smith acusó al gobierno federal de intentar avanzar hacia “un sistema más centralizado al estilo estadounidense” y de invadir competencias provinciales.

“Rechazo categóricamente los intentos de Ottawa de hacerlo”, afirmó.

Las firmas que impulsaron la votación

Según informó la BBC, la presión sobre el gobierno provincial aumentó este año luego de que una petición separatista reuniera más de 300 mil firmas.

En paralelo, otro movimiento a favor de la permanencia en Canadá consiguió incluso más respaldo, con unas 400 mil firmas.

La situación se complicó cuando grupos indígenas First Nations llevaron el caso a la Justicia y lograron frenar temporalmente la validación oficial de la petición independentista.

Un juez consideró que el gobierno provincial no había consultado adecuadamente a las comunidades indígenas, vulnerando sus derechos.

Smith criticó duramente ese fallo. “No voy a permitir que un error legal de un solo juez silencie la voz de cientos de miles de habitantes de Alberta”, sostuvo.

Carney defendió la unidad de Canadá

Este viernes el primer ministro canadiense Mark Carney salió a respaldar la permanencia de Alberta dentro del país.

“Alberta es esencial para Canadá”, afirmó durante una conferencia de prensa.

Carney destacó las “enormes contribuciones” económicas de la provincia y aseguró que su gobierno trabaja para mejorar la relación con el oeste canadiense.

“Estamos renovando el país sobre la marcha, y Alberta en el centro de eso es fundamental”, dijo.

Qué dicen las encuestas

Pese al crecimiento del separatismo, la mayoría de las encuestas muestran que una eventual independencia perdería.

Los sondeos indican que aproximadamente un 25% de los habitantes de Alberta apoyan separarse de Canadá, mientras que la mayoría sigue respaldando la permanencia dentro de la federación.

Aun así, la convocatoria reavivó recuerdos de los históricos referéndums independentistas de Quebec.

La provincia francófona votó dos veces sobre su separación, la última en 1995, cuando el “no” se impuso por un margen mínimo: 50,58% contra 49,22%.

Un proceso complejo y lleno de obstáculos

Incluso si triunfara la opción separatista, el camino hacia una eventual independencia sería largo y complejo.

Canadá cuenta desde hace más de dos décadas con la llamada Ley de Claridad, creada justamente después del referéndum de Quebec.

La norma establece que cualquier intento de separación debe cumplir varias condiciones:

  • La pregunta debe ser clara.
  • Debe existir una “mayoría clara” a favor de la independencia.
  • El proceso debe ser supervisado por la Cámara de los Comunes federal.

Si se cumplen esos requisitos, comenzarían extensas negociaciones entre Alberta y el gobierno canadiense sobre las condiciones de una eventual separación.

Críticas desde ambos lados

La decisión de Smith generó cuestionamientos tanto de sectores independentistas como de grupos que defienden la unidad canadiense.

Jeffrey Rath, abogado ligado al separatismo, acusó a la premier de haber “manipulado” la consulta.

Por otro lado, el líder opositor Naheed Nenshi calificó el referéndum como “innecesario” y acusó a Smith de intentar ganar tiempo político.

Desde comunidades indígenas también hubo fuertes críticas. La Sturgeon Lake Cree Nation definió al gobierno provincial como “autoritario” y acusó a Smith de responder a “una minoría ruidosa y enojada”.

Pese a las tensiones, la mandataria aseguró que hará campaña durante los próximos meses a favor de la permanencia en Canadá.

“Si quieren permanecer, como yo, voten por quedarse”, afirmó.