Poroshenko asumió en Ucrania con plan de paz
El nuevo presidente anunció su deseo de acabar con el conflicto, pero rechazó dialogar con los rebeldes. Buscará sumarse a la UE.
Kiev. El nuevo presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, investido ayer en el Parlamento, anunció que presentará un plan de paz para el arreglo del conflicto en el este prorruso, pero rechazó el diálogo con los insurgentes. Al mismo tiempo, se manifestó a favor de la incorporación inmediata del país a la Unión Europea (UE).
“Quiero la paz y lograré la unidad de Ucrania. Por eso comienzo mi gestión con una propuesta de plan de paz”, expresó Poroshenko durante su discurso de investidura.
Poroshenko, el empresario chocolatero y exministro de Economía y Comercio del derrocado presidente Viktor Yanukovich, juró el cargo con su mano en la Constitución y en la Biblia durante una ceremonia celebrada en el Parlamento.
Aunque aún no se conocen los detalles del plan de paz, Poroshenko adelantó que viajará en breve al este del país “con la paz” como bandera.
“Con un proyecto de descentralización del poder, con la garantía del uso de la lengua rusa en sus regiones. Con la firme intención de no dividir a los ucranianos en buenos y malos. Con respeto a las particularidades de las regiones”, sostuvo.
Pero aclaró: “Necesitamos un socio legítimo para el diálogo” y adelantó que convocará elecciones municipales en las regiones rebeldes del este rusohablante. “No hablaremos con los bandidos”, agregó, en alusión a los dirigentes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, que proclamaron el 12 de mayo su independencia tras referendos separatistas.
Al respecto, anunció una amplia amnistía para aquellos milicianos que no hayan cometido delitos de sangre contra las fuerzas gubernamentales y la población civil, y aquellos que no hayan financiado las actividades de los terroristas.
Adelantó que convocará elecciones parlamentarias anticipadas, pero insistió en que el único idioma estatal es el ucraniano y descartó la federalización del país, como demandan los insurgentes y el Kremlin.
“Los sueños de federalización no tienen fundamento en Ucrania. Los consejos locales recibirán nuevas facultades, pero Ucrania fue y será un Estado unitario”, señaló.
“Crimea es ucraniana”
En cuanto a las tensas relaciones con el Kremlin, el nuevo jefe de Estado subrayó: “Los ciudadanos de Ucrania no vivirán en paz y seguridad hasta que normalicemos las relaciones con la Federación Rusa”.
Al mismo tiempo, denunció que “Rusia ocupó Crimea”, en alusión a la anexión de la península por Moscú promulgada el 21 de marzo por el presidente ruso, Vladimir Putin.
“Rusia ocupó Crimea, que fue, es y será ucraniana. Y esto se lo dije ayer (por el viernes) a los dirigentes rusos en Normandía en los festejos por el 70º aniversario: Crimea es y será ucraniana. Punto y final”, afirmó.
Mira hacia Europa
En el orden económico, Poroshenko anticipó un programa de inversiones y de creación de puestos de trabajo en el este de mayoría rusa coordinado a medias con los europeos.
Sobre este punto, aseguró que Kiev debe firmar en breve el Acuerdo de Asociación con la UE, que presupone la creación de una zona de libre comercio y cuyo rechazo fue el detonante de las protestas que desembocaron en febrero en el derrocamiento de Yanukovich.
“Es el primer paso para el ingreso de pleno derecho de Ucrania en la UE. Nadie tiene derecho a vetar la elección”, dijo ante la presencia de Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo.
Quienes se oponen al acuerdo sostienen que beneficiará a países como Polonia y Alemania, y la economía ucraniana será invadida de productos con los que no podrá competir.
Putin ordenó reforzar la frontera
No pierde tiempo. El presidente ruso, Vladimir Putin, que niega la participación de Moscú en la crisis del este de Ucrania, celebró ayer el plan de paz propuesto por Poroshenko y su intención de poner fin a los combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes. Además, ordenó reforzar la vigilancia de los límites para evitar incursiones ilegales en la vecina Ucrania. Kiev afirma que mercenarios rusos, chechenos y cosacos cruzaron la frontera para sumarse a los separatistas.

