Hungría. Péter Magyar asumió con la promesa de desmantelar el "régimen mafioso" de Viktor Orbán

El líder conservador del partido Tisza obtuvo una victoria contundente y busca una transición rápida para restaurar el Estado de derecho y recomponer los vínculos con la Unión Europea.

13 de abril de 2026 a las 04:51 p. m.
Péter Magyar asumió con la promesa de desmantelar el "régimen mafioso" de Viktor Orbán
Péter Magyar

El futuro primer ministro, un antiguo aliado de Orbán que ahora lidera el partido conservador Tisza, fue categórico al calificar a la administración saliente como un "régimen mafioso" y un "grupo criminal organizado" que dejó al país en una situación de extrema pobreza y corrupción dentro de la Unión Europea.

Con una mayoría de 138 de los 199 escaños en el Parlamente, Magyar busca una transición "corta y rápida" para comenzar a reconstruir las instituciones democráticas.

"No tenemos tiempo que perder, el país fue robado y endeudado", afirmó el líder electo, subrayando que su objetivo es basar la gestión en el Estado de derecho, el respeto a la propiedad privada y la protección de los ciudadanos más vulnerables,.

El fin del aislamiento internacional

Uno de los pilares del programa de Magyar es el acercamiento a la Unión Europea y a Ucrania. El futuro premier adelantó que dejará de aplicar el veto que Orbán mantenía sobre el préstamo de 90 mil millones de euros de la UE destinado a Kiev para enfrentar la invasión rusa.

No obstante, mantiene una postura cautelosa respecto a la adhesión de Ucrania al bloque europeo, argumentando que un país en guerra aún no cumple las condiciones necesarias para negociar el ingreso.

En materia de justicia internacional, Magyar anunció que Hungría regresará a la Corte Penal Internacional (CPI), revirtiendo la decisión de Orbán, quien había retirado al país en un gesto de apoyo al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

Asimismo, buscará la integración de Hungría en la Fiscalía Europea para localizar y recuperar los fondos comunitarios presuntamente malversados durante la última década y media.

Reformas internas y política social

En el ámbito doméstico, Magyar propone una reforma de la Constitución para limitar el mandato del jefe de Gobierno a un máximo de dos períodos, una restricción que planea aplicar de forma retrospectiva a Orbán.

También denunció que el entorno del mandatario saliente, incluyendo al ministro de Exteriores Péter Szijjártó, estaría destruyendo documentos comprometedores sobre sus vínculos con Rusia.

A pesar de sus críticas al modelo de Orbán, Magyar mantendrá algunas de las políticas más emblemáticas del gobierno anterior:

  • Inmigración: se continuará con una política de "mano dura", manteniendo las vallas fronterizas construidas en 2015.
  • Comunidad LGBTI: el nuevo líder mostró una postura más moderada y tolerante, afirmando que "todo el mundo debe vivir como quiera y amar a quien quiera", marcando una distancia con la criminalización promovida en años anteriores,.

Magyar, quien reconoce haber sido admirador de Orbán en el pasado antes de distanciarse de su partido, el Fidesz, asegura que su gestión se enfocará en terminar con la "propaganda de odio" que, según él, dividió a la sociedad húngara durante los últimos 16 años.