Temas del día:

Perspectivas económicas del recambio

En los últimos meses, Trump se declaró en contra de los acuerdos de libre comercio con diferentes países.

12 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Ricardo Descalzi*
Perspectivas económicas del recambio

La administración del futuro presidente Donald Trump tendería a impulsar la economía estadounidense a través de la reducción de impuestos a las empresas privadas. Además, propondría una reducción del gasto público que llegaría inclusive a plasmarse en una reducción de aportes al sistema de prestaciones médicas estatal (el "Medicare"). La fórmula económica propuesta coincide con la tradición del Partido Republicano: promover la austeridad del sector público para disminuir la carga fiscal sobre el sector privado, y dejar espacio a los ciudadanos para que desarrollen sus iniciativas sin la necesidad de un Estado paternalista que los moleste. Esta concepción "ofertista" (generar incentivos para una mayor oferta de bienes y servicios) se ha hecho evidente en la audacia con la que el presidente electo desafió los tratados internacionales para la incorporación de "tecnologías limpias", que son más costosas (en el corto plazo) para las empresas privadas que las adopten. Trump proviene del mundo de los negocios y aparentemente no tendría mayores condicionamientos de la "burocracia de Wa­shington" que le impidan llevar a cabo una reforma fiscal profunda. En este punto, la comparación con los conceptos de la gestión de los asuntos económicos del expresidente republicano Ronald Reagan surge de manera espontánea.En los últimos meses, Trump se declaró en contra de los acuerdos de libre comercio llevados a cabo con diferentes países. Esta postura contrasta con la posición histórica del Partido Republicano, que ve en el librecambio una fuente de crecimiento en el largo plazo. Al respecto, resultaría difícil concebir que Estados Unidos pudiera restringir acuerdos que reduzcan sus exportaciones. Tampoco sería factible que este país impida la entrada a estudiantes y a profesionales extranjeros exitosos a sus universidades. Daría la impresión de que su propuesta es analizar nuevamente costos y beneficios concretos de cada uno de esos acuerdos ("endureciendo" su postura, esto es, pidiendo mayores beneficios a sus socios), en un tiempo en el que los empleos y los ingresos salariales de algunos sectores económicos se encuentran duramente expuestos a la competencia internacional, sobre todo desde la aparición de China. Las posibilidades de acceder a tratados de libre comercio con Estados Unidos serían más remotas, puesto que Trump exigiría una mayor tajada de las ganancias que generarían tales acuerdos. Esto podría llegar a ser un problema para países que ya poseen estrechas relaciones comerciales con Estados Unidos (Chile y México), pero no para Argentina, que siempre se mantuvo al reparo del movimiento internacional de bienes y servicios. Si bien el gobierno de Mauricio Macri se mostró proclive a una mayor apertura hacia el resto del mundo, en los últimos meses no hubo anuncios concretos (posiblemente, debido a que ese tipo de negociaciones llevan su tiempo). Si la intención Argentina es perseverar en acuerdos comerciales con Estados Unidos, una posición más dura de la administración Trump pondría obstáculos a la estrategia de inserción externa argentina, y ello sería una mala noticia.

* Doctor en Ciencias Económicas