"La vida debe ser respetada". El papa León XIV pidió a EE.UU. e Irán retomar el diálogo por la paz y condenó la pena de muerte
En una conferencia de prensa tras su gira por África, el Sumo Pontífice instó a construir una "cultura de paz" y defendió el trato digno a los migrantes.
A bordo del avión papal, el papa León XIV realizó este jueves un llamado urgente a los gobiernos de Estados Unidos e Irán para restablecer las conversaciones de paz y poner fin al conflicto bélico. El pedido se dio en el marco del vuelo de regreso tras su gira por el continente africano, donde el Sumo Pontífice abordó temas de geopolítica, derechos humanos y los pilares de la doctrina católica.
Durante el extenso intercambio con la prensa internacional, León XIV enfatizó la necesidad de reemplazar el recurso a la violencia por la negociación cada vez que surgen tensiones. El Papa insistió en que el foco del debate internacional no debe centrarse únicamente en cambios de régimen, sino en la protección de la vida humana.
Tensiones internacionales y negociación
La intervención del Papa surge tras un viaje que estuvo marcado por las tensiones públicas entre el Vaticano y el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto al desarrollo de la guerra. En ese contexto, el Pontífice buscó elevar el tono del mensaje hacia una salida diplomática que evite mayores tragedias humanitarias.
"La cuestión no es si el régimen de Irán debería cambiar o no", señaló León XIV ante los periodistas acreditados que lo acompañaban en el vuelo de regreso. Para el líder de la Iglesia Católica, la prioridad absoluta debe ser "cómo promover los valores en los que creemos sin la muerte de tantos inocentes".
Una cultura de paz frente al odio
El Papa se definió a sí mismo como un mediador por la paz, asegurando que su rol pastoral le impide cualquier posicionamiento que avale los enfrentamientos armados entre naciones. En este sentido, pidió trabajar en una estructura social que priorice el encuentro por sobre la división.
"Como pastor no puedo estar a favor de la guerra", sentenció de manera categórica durante la rueda de prensa. El Sumo Pontífice instó a los líderes mundiales a encontrar respuestas que provengan de una cultura de paz y no del odio que fragmenta a las sociedades actuales.
Para ilustrar el impacto humano de los conflictos, el Papa reveló que lleva consigo la fotografía de un niño musulmán libanés que falleció durante la guerra entre Israel y Hezbollah. El niño había sido fotografiado sosteniendo un cartel de bienvenida para el Papa durante su visita al Líbano el año pasado.
Condena estricta a la pena de muerte
Al ser consultado sobre las recientes ejecuciones llevadas a cabo en Irán, León XIV extendió su rechazo a todas las acciones que considera injustas contra la integridad de las personas. El Pontífice incluyó explícitamente la pena de muerte en su lista de condenas institucionales.
"Condeno que se quite la vida a las personas. Condeno la pena de muerte", manifestó el Papa, reforzando la postura de la Iglesia sobre la inviolabilidad de la existencia humana. Su mensaje fue claro en cuanto a la protección de los individuos en todas sus etapas.
Según expresó el líder religioso, "la vida humana debe ser respetada y todas las personas, desde la concepción hasta la muerte natural, deben ser protegidas". Esta declaración reafirma el compromiso del Vaticano con los derechos humanos fundamentales a nivel global.
Migración y fronteras soberanas
Otro de los puntos centrales de la conferencia fue la crisis migratoria y el trato que reciben las personas que cruzan fronteras en busca de un futuro mejor. León XIV reconoció que los países tienen el derecho legítimo de controlar sus límites territoriales y gestionar el flujo de personas.
Sin embargo, el Papa advirtió que la soberanía nacional no puede ser una excusa para el maltrato o la deshumanización de los migrantes. En sus palabras, los Estados "no deben tratar a los migrantes peor que a animales", exigiendo políticas que respeten la dignidad intrínseca de cada individuo.

Finalmente, el Pontífice reflexionó sobre la percepción pública de la Iglesia y lamentó que, en muchas ocasiones, la enseñanza moral católica se vea reducida únicamente a cuestiones relacionadas con la sexualidad. Con estas declaraciones, León XIV cerró una gira africana que buscó posicionar al Vaticano como un actor clave en la defensa de la paz y la dignidad humana.
*Con información de Associated Press




