Fin del misterio. Países Bajos recuperó el "Casco de Cotofenesti", un tesoro de oro robado hace un año

El hallazgo fue anunciado por el reconocido detective de arte Arthur Brand, quien calificó la noticia como "la mejor que podíamos haber recibido". Los detalles.

02 de abril de 2026 a las 04:51 p. m.
Países Bajos recuperó el "Casco de Cotofenesti", un tesoro de oro robado hace un año
Recuperaron en los Países Bajos el "Casco de Cotofenesti", un tesoro de oro robado hace un año

En un operativo que pone fin a uno de los robos de arte más mediáticos de los últimos tiempos, la policía neerlandesa confirmó este jueves la recuperación del Casco de Cotofenesti, una invaluable pieza de oro del siglo V a.C..

El hallazgo fue anunciado por el reconocido detective de arte Arthur Brand, quien calificó la noticia como "la mejor que podíamos haber recibido".

El casco había sido sustraído en enero de 2025 del Museo Drents, en el norte de los Países Bajos. El robo fue ejecutado por una banda que utilizó bombas de fuegos artificiales para irrumpir en el edificio y romper las vitrinas, llevándose el casco y tres pulseras de oro.

La recuperación es el resultado de un intenso trabajo de la policía y Brand, quienes utilizaron diversas tácticas para localizar la pieza:

  • Negociaciones: se buscó persuadir a los sospechosos de entregar el casco a cambio de penas más indulgentes.
  • Agente encubierto: un oficial se hizo pasar por un criminal ofreciendo 400.000 euros por el botín.
  • Recompensa: se ofrecieron 100 mil euros por información clave.

Brand explicó que siempre mantuvieron la esperanza de hallar la pieza intacta, ya que los primeros arrestos ocurrieron apenas cuatro días después del robo, lo que dificultaba que los ladrones pudieran fundirlo.

El incidente había provocado una fuerte indignación en Rumania, donde el casco es considerado un tesoro nacional. La relevancia de la pieza es tal que periodistas culturales compararon su pérdida para los rumanos con lo que significaría el robo de La ronda de noche de Rembrandt para los neerlandeses.

Tras el robo, el director del museo de Bucarest que prestó la obra fue destituido y el gobierno rumano llegó a evaluar la exigencia de daños y perjuicios sin precedentes.

Actualmente, tres hombres están siendo juzgados por el crimen, mientras que el casco dorado vuelve a ser el centro de atención en el Museo de Drenthe bajo estricta custodia.