Obama no cambiará su política hacia Latinoamérica
No se esperan grandes novedades, según los analistas.
Una mayor atención al combate que América Central libra contra el crimen organizado podría ser uno de los escasos ajustes en la política estadounidense hacia América Latina y el Caribe tras la relección del presidente demócrata Barack Obama.
Dan Restrepo, quien hasta hace meses asesoró a Obama en temas hemisféricos desde el Consejo de Seguridad Nacional, dijo recientemente que en un segundo mandato de Obama se podrá ver "una evolución, no cambios bruscos" en una política hemisférica cuyo fundamento describió como "trabajar con los países que quieren trabajar con Estados Unidos. Nuestro enfoque ha estado en países claves".
"La seguridad ciudadana en América Central seguirá siendo importante para el presidente, porque es algo que obviamente es un reto para la región, y tiene impacto directo sobre Estados Unidos y sus vecinos", agregó Restrepo, quien fungió durante la campaña electoral como uno de los asesores en temas de seguridad nacional.
México. Un agudo incremento de los índices de violencia, después de que Estados Unidos comprometiera 1.400 millones de dólares para la cooperación antinarcóticos en México a través de la Iniciativa Mérida, ha ubicado a América Central entre las regiones sin conflicto armado más mortíferas del planeta.
Restrepo subrayó que la ayuda a esa subregión mantendrá su naturaleza actual, manejada predominantemente por entes civiles y con pequeños componentes aportados por el Departamento de Defensa, y que también buscará el fortalecimiento institucional en lugar de limitarse al combate policial.
Política exterior. La campaña electoral prestó escasa atención a la política exterior, y cuando lo hizo se concentró en el programa nuclear de Irán o en el combate al terrorismo en Afganistán y Pakistán. América Latina ni siquiera fue mencionada en el último de los tres debates que Obama libró con su rival republicano Mitt Romney, dedicado exclusivamente a temas internacionales.
Cuba. La política hacia Cuba, otra área vital en el manejo hemisférico de Washington, verá escasos cambio debido al escaso margen de maniobra que las leyes vigentes sobre Cuba dejan al jefe de estado.
Tomás Bilbao, director del Grupo de Estudios sobre Cuba —un ente no gubernamental y sin fines de lucro cuyos miembros de ancestros cubanos buscan una Cuba libre y próspera— pronosticó que en la política estadounidense hacia Cuba "no veremos pasos agigantados en corto plazo".
El experto advirtió que las reformas económicas adoptadas recientemente por las autoridades cubanas representan un "momento demasiado importante para que no se haga nada" y exhortó al próximo inquilino de la Casa Blanca a flexibilizar aún más la política estadounidense para facilitar el acceso de recursos a una incipiente clase de pequeños empresarios en Cuba que actualmente asciende a 300.000 y que podría llegar a medio millón el año próximo.

