Obama muestra liderazgo en la tragedia
El presidente visitó a víctimas del huracán Sandy y prometió ayuda a largo plazo. Trató de exhibir la importancia del papel del Estado.
Washington. Con sus galones de comandante en jefe y máxima autoridad nacional, Barack Obama intentó ayer reivindicar su presidencia entre los afectados por el huracán Sandy, en un esfuerzo que podría tener impacto considerable en las elecciones del próximo martes. Sin artificiales baños de masas, acompañado por uno de sus más reconocidos rivales, Obama trató de demostrar que el Estado que él defiende frente a la pasión privatizadora de los republicanos juega un papel importante en la mejora de la vida de los ciudadanos.Es difícil saber qué puede decidir el destino de esos pocos miles de votos que el 6 de noviembre marcarán la diferencia, si los fundamentos de esta campaña –la economía y el desempleo– seguirán prevaleciendo o si cualquier detalle inesperado, como el comportamiento de cada candidato en estas horas difíciles para millones de afectados por el huracán, romperá el empate actual.Las encuestas permiten toda clase de elucubraciones. El juego de comparar cifras y tendencias en uno u otro estado puede llevar tanto a la victoria del demócrata Obama como del republicano Mitt Romney, según los movimientos que se realicen y la intención de quien los haga.En estas circunstancias, la llegada de Sandy es un elemento de perturbación electoral, además de meteorológica. Ambos candidatos tuvieron que adaptarse a una realidad para la que no estaban preparados.Obama suspendió de inmediato su campaña. Quizá no tenía otra alternativa. Romney canceló algunos actos, pero mantuvo los de Ohio. El republicano reanudó la plena actividad ayer, con tres mítines en Florida, otro de los estados decisivos. El demócrata lo hará hoy en Nevada, Colorado y Wisconsin. Otro tono. Ambos cambiaron el tono después de Sandy. En su discurso en Tampa, Romney no criticó al presidente. A los lados de su tribuna, había pantallas en las que no se proyectaba propaganda, sino los teléfonos de la Cruz Roja para ayudar a las víctimas. Retorciendo su oratoria, Romney comparó su proyecto de rescatar la economía del país con el modelo ideal de trabajo solidario necesario para rescatar a las víctimas de Sandy. Obama, por su parte, tuvo mucho cuidado en New Jersey de evitar cualquier comentario que hubiera podido ser entendido como un aprovechamiento político de esta tragedia. Su recorrido por las áreas más devastadas, junto al gobernador republicano más influyente del país, Chris Christie, tiene más fuerza que cualquier acto político.Pero no pasará mucho antes de que Obama sea acusado de haber utilizado a Sandy. El presidente habló con gobernadores y alcaldes de los lugares afectados y les pidió que, para evitar entorpecimiento burocrático, lo llamen cuando encuentren un obstáculo. Todo eso puede acabar beneficiando electoralmente al presidente, pero sólo desde el extremo cinismo podría decirse que lo hizo con ese fin.La única ventaja política de su presencia en Nueva Jersey es que le da la oportunidad de compartir espacio con Christie, lo que sirve para resucitar su mensaje a favor de la colaboración entre los partidos. Promesas. Al inspeccionar los daños en la zona costera de Nueva Jersey, Obama prometió ayuda para los damnificados y aseguró que el país superará esta crisis. "Estamos aquí para ayudarlos, y no los olvidaremos", afirmó. El mandatario sobrevoló en el helicóptero una de las zonas costeras más golpeadas por el huracán, y luego visitó a damnificados en la localidad de Brigantine, a quienes prometió ayuda a largo plazo. "Mi compromiso con la gente en esta cuadra, en esta comunidad y en este estado es que este mismo espíritu se mantendrá hasta que completemos nuestro trabajo", afirmó Obama.
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