Obama comparó el “default” de EE.UU. con un estallido nuclear
El jefe de la Casa Blanca dijo estar dispuesto a dialogar, pero no a ceder a las “extorsiones” de republicanos. El jueves 17 es el día clave para la deuda.
Washington. Ocho días después del cierre parcial de su administración, y en medio de una parálisis que abre nefastos pronósticos económicos dentro y fuera de su país, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que un desacuerdo que impida aumentar a tiempo el techo de deuda nacional será "insensato, catastrófico, caótico", y tendrá los efectos de una "bomba nuclear". El presidente utilizó en una conferencia de prensa las palabras del inversor Warren Buffett y comparó no aumentar el techo de endeudamiento con "una bomba nuclear, un arma demasiado horrible para ser usada".Obama consideró además que, si no se aumenta ese límite para pagar obligaciones ya contraídas, antes del 17 de octubre, eso "será dramáticamente peor" que un cierre de la administración pública como el actual."Déjenme ser claro, no hay escenario u opción buena, no hay un remedio extraordinario, no hay varita mágica que nos permita evitar el caos que se desencadenaría por primera vez en nuestra historia si no pagamos nuestras facturas", advirtió Obama, quien acusó a los republicanos de "extorsionar" para conseguir sus demandas.Fue otra vez muy crítico con los radicales que han minimizado las consecuencias de no aumentar el techo de la deuda, y dijo que difundir esas ideas es "irresponsable". Obama aseguró que no aumentar la capacidad del Tesoro de pagar sus deudas, un debate que ya se llevó al límite en 2011, "interrumpirá la marcha de los mercados, la confianza del mundo en Estados Unidos como cimiento de la economía global".Ya en el año 2011, los republicanos en el Congreso llevaron al límite el mismo debate sobre el aumento del techo de endeudamiento, una decisión que hasta entonces constituía un mero trámite, pero que desde ese momento se ha vuelto una excusa para forzar concesiones presupuestarias o ideológicas.Aunque en 2011 se evitó en el último minuto la temida suspensión de pagos, calificadoras de riesgo rebajaron la nota de solvencia de Estados Unidos por la incertidumbre que la disputa ocasionó."No voy a ceder cuando se trata de la fiabilidad y el crédito de Estados Unidos... Estados Unidos ha pagado siempre sus facturas y lo volverá a hacer", aseveró Obama, quien explicó que aumentar el techo de deuda no significa aumentar más el déficit, ya que sólo autoriza al Tesoro a realizar los pagos de gastos ya comprometidos por el Congreso y contabilizados. El jefe de la Casa Blanca sostuvo que no tiene "conejos en la chistera" para salir de la parálisis actual sin recurrir al procedimiento legislativo normal, que obliga a un acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso. El mandatario alertó sobre las "catastróficas" consecuencias de una suspensión de pagos si no se aumenta a tiempo el techo de deuda, un límite que se alcanzará el jueves de la semana que viene. No obstante, indicó que está contemplando "todas las contingencias" en caso de caer en suspensión de pagos, algo que será siempre "la peor" de la opciones. Obama recordó que el secretario del Tesoro, Jack Lew, comparecerá mañana en el Congreso para explicar el alcance de un desacuerdo en el Legislativo sobre el límite de deuda, y los escenarios que contempla el Ejecutivo para evitar que se llegue a ese extremo. El presidente también dijo que está dispuesto a acuerdos a corto plazo para autorizar la reapertura de la administración y un aumento del límite de deuda con el compromiso de negociar otros asuntos como "la mejora" de su reforma sanitaria o medidas contra el déficit más adelante.

