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Motivos para amarlo u odiarlo

Por su personalidad, o por sus políticas. Resistencia: la diversidad en los grupos anti Trump. 

29 de enero de 2017 a las 12:01 a. m.
Motivos para amarlo u odiarlo
Muestra de diversidad. Las calles de Pittsburgh también fueron testigos de la movilización anti-Trump, simultánea con la de Washington DC.

Por su personalidad

Es multimillonario. Para muchos, eso es un conflicto de intereses asegurado. ¿Cómo saber que no beneficiará sus empresas o aliados? Otros, al contrario, ven a alguien que sabe negociar y no necesita corromper el sistema, ya tiene suficiente dinero.

No tiene experiencia. Que no tenga carrera política es una fortaleza para sus seguidores: está fuera del establishment , sin compromisos políticos. Sus detractores, en cambio, dudan de su capacidad para gobernar.

Sus exabruptos. Su actitud provocadora e irrespetuosa, algo jamás visto en la política de Estados Unidos, genera rechazos y controversias. Algunos ven un líder sincero que "habla desde el corazón", otros, un showman peligroso en la diplomacia.

Su incorrección política. Trump es para muchos racista, machista, xenófobo e intolerante, por su retórica, sus propuestas y algunos hechos de su pasado. Entre sus seguidores algunos creen que eso es una exageración y que hay campañas de desprestigio.

Por sus políticas

Un cambio. Trump logró captar a los sectores medios, principalmente blancos, que sufren desempleo o están defraudados del sistema político y buscan una renovación. Otros sectores, conformes o no con Barack Obama, creen que es un cambio peligroso.

Ideas controversiales. Un cambio en el acceso a la salud pública, privatizar la educación, reducir los impuestos para los ricos, negar el cambio climático, quitar el derecho al aborto y planes de salud reproductiva, liberar aún más la posesión de armas.

Proteccionismo. "Estados Unidos primero", dice Trump. Privilegiar el desarrollo industrial y la creación de empleo interno, y a quienes han nacido en el país, y cambiar las alianzas internacionales es una buena política para sus seguidores. Para otros, implica un paso atrás en un mundo globalizado y altos riesgos.

Inmigrantes. El cierre de la frontera con los mejicanos –a quienes tildó de asesinos y violadores–, las deportaciones y las restricciones para refugiados sirios y musulmanes pueden ser políticas de seguridad nacional o expresiones de nacionalismo intolerante. Las miradas varían según los estados y la incidencia que en ellos han tenido los flujos migratorios.