Ministro de Economía defendió prioridades
Guido Mantega afirmó ayer que el gobierno de Dilma Rousseff “sacrificó” su meta de ahorro fiscal para elevar las inversiones en políticas sociales como la sanidad y la educación pública.
“Estamos haciendo el esfuerzo máximo, pero sin renunciar a las inversiones. La inversión del gobierno llegará a su mayor nivel en 2014”, dijo Mantega en una entrevista al portal G1.
El jefe económico del gobierno no garantizó que se consiga cumplir la meta de ahorro fiscal del 1,9 por ciento del producto interior bruto (PIB) y dijo que será "difícil" lograr esa cifra."No hay despilfarro. Lo que tenemos es un gasto muy importante para la población", explicó Mantega, quien ya anunció que no formará parte del gobierno a partir de 2015, aunque la presidenta fuera reelegida por cuatro años más.El superávit fiscal primario, indicador que mide el ahorro de las cuentas públicas destinado al pago de la deuda, se ha contraído de manera paulatina en los últimos meses debido a la desaceleración de la economía, lo que provocó una importante caída de recaudación de impuestos.En los 12 meses que se cerraron en agosto pasado, el superávit primario ascendió a 47.500 millones de reales (unos 19.400 millones de dólares), equivalente al 0,94 por ciento del PIB.La semana pasada, el Ministerio de Planificación anunció que necesitará usar 3.500 millones de reales de un fondo creado para tiempos de crisis para conseguir cuadrar las cuentas.

