Guerra. Minas navales, buques escoltados y precios volátiles: qué está pasando en el Estrecho de Ormuz

Irán comenzó a minar el paso. Mientras, en EE.UU., funcionarios se contradijeron y generaron fluctuaciones en el valor del barril. Por otro lado, Francia y Pakistán comenzaron a mover fichas para asegurar su futuro energético.

10 de marzo de 2026 a las 08:29 p. m.
Minas navales, buques escoltados y precios volátiles: qué está pasando en el Estrecho de Ormuz
Minas navales, buques escoltados y precios volátiles: qué está pasando en el Estrecho de Ormuz.

El Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, atraviesa una situación crítica tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel y Irán el pasado 28 de febrero.

Según estimaciones de inteligencia y organismos internacionales, el tránsito de barcos en el estrecho llegó a caer hasta un 90%, lo que dejó prácticamente paralizado el flujo comercial que normalmente mueve cerca de 100 buques diarios.

Este corredor marítimo conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por él circula entre el 20% y el 25% del petróleo mundial, además de una parte significativa del gas natural licuado y fertilizantes.

Minas, ataques y un “valle de la muerte”

La situación se volvió aún más peligrosa después de que informes de inteligencia confirmaran este martes que Irán comenzó a colocar minas navales en el estrecho.

El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico. (Gentileza)

Las autoridades estadounidenses sostienen que solo se detectaron algunas decenas, pero advierten que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica mantiene entre el 80% y el 90% de su capacidad minadora, lo que le permitiría desplegar cientos más en poco tiempo. La cadena CBS reportó que Irán tiene entre 2 mil y 6 mil minas navales.

La respuesta por parte de las fuerzas estadounidenses no tardó en llegar: el Comando Central anunció la destrucción de 16 embarcaciones iraníes este martes por la tarde, incluyendo 16 barcos minadores.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos militares de Estados Unidos e Israel para contrarrestar los ataques de Irán en el estrecho, desde el inicio del conflicto al menos 11 buques comerciales fueron atacados, luego de que las fuerzas iraníes amenazaron con incendiar cualquier barco que intente cruzar la zona.

Debido a estos riesgos, analistas militares comenzaron a describir el canal de navegación como un “valle de la muerte” para el comercio marítimo.

Trump amenaza con intervenir para reabrir el paso

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que está considerando tomar el control del estrecho para garantizar la circulación de petróleo.

“Si Irán intenta detener el flujo global de crudo, serán golpeados veinte veces más fuerte”, advirtió el mandatario.

Para intentar reactivar el tráfico marítimo, Washington anunció además un fondo de reaseguro de U$S 20 mil millones destinado a cubrir los riesgos de guerra que enfrentan los buques que intenten atravesar la zona.

Las primas de seguros marítimos aumentaron hasta un 300% desde el inicio del conflicto, lo que llevó a muchas compañías navieras a suspender sus rutas.

Confusión en Estados Unidos y volatilidad del petróleo

La crisis también generó episodios de gran confusión en los mercados energéticos.

El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, publicó brevemente en redes sociales que la marina estadounidense había escoltado con éxito a un petrolero a través del estrecho.

El mensaje fue eliminado minutos después y la Casa Blanca aclaró que aún no se realizaron escoltas, aunque esa opción sigue sobre la mesa.

La publicación provocó un fuerte movimiento en los mercados: el precio del petróleo Brent cayó un 15% en cuestión de minutos, antes de recuperarse tras el desmentido oficial.

Un impacto que amenaza a toda la economía global

La interrupción del tránsito en Ormuz ya genera efectos globales.

El precio del crudo Brent llegó a superar los 119 dólares por barril, su nivel más alto en varios años, antes de estabilizarse en torno a los 90 dólares.

Además, se estima que unos 20 millones de barriles diarios de petróleo permanecen varados en el Golfo.

La situación también afecta al comercio de fertilizantes, ya que cerca de un tercio del suministro mundial de algunos compuestos químicos transita por esta ruta.

Organismos internacionales advirtieron que una interrupción prolongada podría provocar una crisis inflacionaria global similar a la de la década de 1970, especialmente en países en desarrollo dependientes de importaciones energéticas.

Respuesta militar y tensiones internacionales

Ante el riesgo de una crisis prolongada, varios países comenzaron a desplegar fuerzas navales en la región.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció una futura misión defensiva para escoltar buques mercantes una vez que disminuya la intensidad del conflicto.

El despliegue incluye el portaaviones nuclear Charles de Gaulle y varios buques de guerra.

Por su parte, la marina de Pakistán lanzó la operación Muhafizul Bahr para escoltar sus propios barcos comerciales y asegurar el abastecimiento energético del país.

Mientras tanto, solo un puñado de buques, muchos vinculados a Irán, Rusia o con transpondedores apagados, se animan a cruzar el estrecho.

Para muchos analistas, el futuro del comercio energético global dependerá de lo que ocurra en este angosto corredor marítimo que hoy se ha convertido en uno de los puntos más peligrosos e influyentes del planeta.