Brasil. Lula promulgó el acuerdo Mercosur-UE, que empezará a aplicarse desde el 1° de mayo

El tratado comenzará a aplicarse de forma provisional mientras sigue pendiente su ratificación plena en Europa. El pacto abarca a unos 700 millones de personas y cerca del 25% del PBI mundial.

28 de abril de 2026 a las 08:07 p. m.
Lula promulgó el acuerdo Mercosur-UE, que empezará a aplicarse desde el 1° de mayo
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó este martes el decreto que incorpora al ordenamiento jurídico del país el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

La medida constituye el último paso administrativo antes de que el tratado comience a aplicarse de forma provisional el próximo 1 de mayo.

Según informó Infobae, la firma se realizó en el Palacio de Planalto, en Brasilia, y marca el cierre del proceso de ratificación interna por parte de Brasil, que se convierte así en el primer país del bloque en completar todas las instancias legislativas necesarias.

Un acuerdo estratégico en un contexto global tenso

Durante el acto, Lula destacó el carácter estratégico del pacto tras más de dos décadas de negociaciones. “El acuerdo fue hecho a hierro, sudor y sangre”, afirmó, en referencia a las resistencias que enfrentó tanto dentro como fuera de Brasil.

El mandatario también vinculó la entrada en vigor del tratado con el escenario internacional actual, atravesado por tensiones comerciales. En ese sentido, lo presentó como una herramienta para reforzar el multilateralismo y diversificar mercados frente a políticas proteccionistas impulsadas por potencias como Estados Unidos.

Una de las mayores zonas de libre comercio del mundo

El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea conecta a aproximadamente 700 millones de consumidores y representa cerca del 25% del producto bruto global, lo que lo convierte en uno de los pactos comerciales más relevantes a nivel mundial.

En su fase inicial, permitirá la eliminación de aranceles sobre distintos productos y establecerá cronogramas de reducción progresiva, de hasta 15 años, en sectores sensibles como la industria automotriz y los lácteos.

Obstáculos en Europa y aplicación provisional

A pesar del avance en Sudamérica, la ratificación completa del acuerdo enfrenta dificultades en Europa. El Parlamento Europeo decidió remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para evaluar su legalidad, un proceso que podría extenderse entre 18 y 24 meses.

Para evitar una paralización total, la Comisión Europea optó por activar una aplicación provisional del pilar comercial, lo que permitirá comenzar a implementar parte del acuerdo sin esperar la aprobación definitiva de todos los Estados miembros.

Resistencias y debates internos

El tratado enfrenta críticas especialmente en países como Francia, Polonia, Irlanda y Austria, donde sectores agrícolas temen que la apertura comercial favorezca el ingreso de productos sudamericanos con menores costos y estándares ambientales distintos.

Frente a estos cuestionamientos, Lula defendió el acuerdo como una política de “complementariedad” y reiteró el compromiso de Brasil con el desarrollo sostenible.

Mientras se espera una definición judicial en Europa, el acuerdo comenzará a operar parcialmente, marcando un hito en la integración comercial entre ambos bloques tras décadas de negociaciones inconclusas.