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“Los sueños no son un bien de mercado”

Michelle Bachelet volvió a hacer historia al lograr su reelección con más del 62 por ciento de los votos válidos en un balotaje que estuvo signado por la fuerte abstención. En su discurso, ratificó promesas de “profundas transformaciones con responsabilidad”.

16 de diciembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
“Los sueños no son un bien de mercado”
Festejos. “Cuánta esperanza en una misma jornada, cuántos sueños despiertan a esta hora”, dijo anoche Bachelet durante su discurso tras una larga jornada (AP).

Michelle Bachelet Jeria, la médica de 62 años que gobernó Chile entre 2006 y 2010 y que regresó a Santiago hace nueve meses tras ocupar la dirección de ONU Mujeres, se convirtió ayer en la primera presidenta en su país en lograr la reelección para un nuevo mandato democrático de cuatro años (ver Los puentes del bacheletismo). En unos comicios marcados por una abstención que rondó el 57 por ciento de los votantes inscriptos, la abanderada de Nueva Mayoría alcanzó el 62,16 por cientos de los sufragios, frente al 37,83 de la candidata de la derecha oficialista, Evelyn Matthei, con el 99,96 por ciento de las mesas escrutadas. "Chile, ahora por fin es el mo­men­to (…). Tenemos la fuerza ne­ce­saria, la mayoría parlamen­ta­­ria (…). Hoy en Chile, los que que­remos los cambios somos una amplia mayoría", dijo poco antes de las nueve de la noche la flamante presidenta reelecta frente a miles de seguidores que la ovacionaban y agitaban banderas con su nombre o escudos de los partidos de su coalición de centroizquierda."Amigos, qué iluminada se ve nuestra patria", dijo antes de iniciar su mensaje leído Bachelet, quien agradeció y besó primero a su madre, "por su guía", y evocó el ejemplo de su padre, muerto a poco de instaurada la dictadura."Saludo a todos quienes fueron a votar porque se comprometieron con el destino de Chile", dijo la ganadora antes de abogar porque sea la última vez que no puedan sufragar "los compatriotas en el exterior".Más adelante la futura mandataria resaltó: "Debemos marcarnos un nuevo destino. Este Chile ha decidido que es tiempo de iniciar transformaciones de fondo con responsabilidad". Tras agradecer a los distintos partidos y sectores y afirmar que el suyo no era un triunfo personal, llegaron los párrafos más aplaudidos y festejados en la Alameda, como la alusión a un "sistema educativo público, gratuito y de calidad"."Hoy ya nadie discute que el lucro no puede ser el motivo de la educación (…). Los sueños no son un bien de mercado", agregó quien también ratificó en su mensaje sus propuestas sobre salud pública, pueblos originarios, condiciones laborales y trato "con igualdad y justicia" a las mujeres.La presidenta volvió a ser ovacionada cuando pidió para su país: "Que tengamos una nueva Constitución, nacida en democracia, que garantice que en el futuro nunca más la mayoría será acallada".En otro párrafo aludió a quienes eligieron no ir a votar: "Debemos hacer que esos chilenos vuelvan a creer en la democracia, en la fuerza del voto". Y matizó sobre la velocidad que piensa imprimir a los cambios prometidos: "Llevaremos adelante las profundas transformaciones con sentido de largo plazo, de unidad, de responsabilidad (...). No va a ser fácil, pero ¿cuándo ha sido fácil cambiar al mundo para mejor? Chile nos ha puesto una misión de largo aliento".Casi en la despedida que dio paso a la música y la fiesta en la calle, Michelle comprometió a nueva coalición: "De nosotros depende que el Chile de todos sea más que un sueño". La ritual de los saludos Bachelet compareció ante su gente después de recibir la visita y las felicitaciones de ­Matthei en su búnker del Hotel Plaza San Francisco. Cerca de una hora antes, la dirigente de la Unión Demócrata Independiente asumió su derrota con un discurso que leyó con la voz entrecortada por algunas lá­grimas y en el que, aunque dijo que el resultado era "su" responsabilidad, también recordó que la suya fue una candidatura que no buscó. El saludo de rigor del per­dedor al ganador, una tradición en el país trasandino, siguió a otro ritual inaugurado por el expresidente Ricardo Lagos, la llamada te­lefónica del actual mandatario a quien será su sucesora desde el 11 de marzo en La Moneda. Además de felicitarla y desearle suerte, Sebastián Piñera acordó en su charla televisada con Bachelet visitar hoy en la mañana a la ganadora en su casa.