Las protestas más multitudinarias acentúan la presión sobre Dilma
Más de dos millones de personas se manifestaron en todo el país en favor de la destitución de Rousseff. Aval a los procesos penales contra Lula.
Brasilia, San Pablo. Una multitud que diversas fuentes calcularon en más de dos millones de personas tomó ayer las calles de las principales ciudades de Brasil y exigió la destitución de la presidenta, Dilma Rousseff, acorralada por una creciente crisis política y económica. La jornada nacional de protestas convocada por diferentes grupos asociados a la oposición dio una contundente muestra del malestar que existe en el país y reflejó la caída de la popularidad de Rousseff, que recientes encuestas cifraron en torno al 10 por ciento.
[Video: https://www.youtube.com/watch?v=q7iPBtIYOlA]La mayor concentración fue realizada en San Pablo, tradicional bastión opositor al Partido de los Trabajadores (PT), de Dilma y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Allí, una marea de cientos de miles de personas copó la céntrica avenida Paulista, al grito de "Fuera Dilma", que ayer resonó con fuerza en todo Brasil.Según cálculos del Instituto Datafolha, para el diario Folha de Sao Paulo , en la megalópolis se manifestaron unas 500 mil personas. Algunos organizadores dijeron que participaron 1,4 millones de personas y otro millón en las calles de Río de Janeiro, donde autoridades decidieron no difundir datos sobre asistencia. En cualquier caso, se trató de las marchas más multitudinarias en San Pablo en democracia, por encima incluso de las que en su momento reclamaron "elecciones directas ya", décadas atrás.
[Video:https://www.youtube.com/watch?v=yOFTLyQAwHU]Sumadas las cifras oficiales que se conocieron en todo el país, los cálculos más conservadores indicaron que más de dos millones de personas se sumaron a las protestas, en las que no hubo incidentes graves.Aunque en todas las manifestaciones, efectuadas en decenas de ciudades, se expresó apoyo al juicio político contra Rousseff, uno de los actos más simbólicos ocurrió en Brasilia, donde unas 100 mil personas se plantaron frente al Congreso en respaldo al impeachment .

El juicio político contra la mandataria comenzó el año pasado y está suspendido por “errores de procedimiento” detectados por la Corte Suprema, pero será retomado por el Parlamento en los próximos días y ahora con la fuerte presión enviada desde la calle.
Los principales partidos opositores respaldaron las protestas de ayer. Algunos de los principales referentes del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), participaron en las movilizaciones.
El senador Aécio Neves, titular del PSDB y quien perdió las elecciones de 2014, en las que fue reelegida Rousseff, afirmó que la sociedad ha demostrado que “se cansó y le dice basta” a la mandataria.
Tras participar en un acto en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, Neves se trasladó a San Pablo, donde se sumó a la marea de gente que copó la avenida Paulista. Con él asistió el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, también del PSDB, y quien fuera candidato a vice de Neves en 2014, Aloysio Nunes.
Aunque fue vivado en Belo Horizonte, Aécio fue repudiado por manifestantes paulistas, quienes lo acusaron de “oportunista” y le recordaron también denuncias de corrupción en su contra.

En las diferentes marchas opositoras de ayer hubo cánticos y consignas contra Rousseff, aunque las protestas también se dirigieron contra su antecesor y mentor político, Lula da Silva, ridiculizado por miles de muñecos que lo mostraban con traje de presidiario.
Los manifestantes aludieron a las denuncias e interrogatorios que desde hace 10 días tienen como blanco al histórico líder del PT y en los actos hubo gritos de: “Lula ladrón, tu lugar es la prisión”. Las protestas también expresaron un claro respaldo al juez Sergio Moro, responsable de la investigación de graves irregularidades en la compañía estatal Petrobras.
Pendientes de las consignas y preparando estrategias
En La Alvorada. Dilma Rousseff pasó el día de ayer en su residencia oficial junto a sus ministros más cercanos y una vez concluida las protestas, el gobierno difundió una nota en la que reconoció el "carácter pacífico" de las movilizaciones, que muestra "la madurez de un país".
Marchas a favor. La respuesta del oficialismo en la calle está prevista para el próximo viernes, para cuando el Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff, ha convocado manifestaciones en todo el país para rechazar lo que califica de "maniobras golpistas" contra la jefa de Estado.
Con Moro. Sólo un personaje se salvó ayer de ser blanco de las protestas: el juez Sérgio Moro, protagonista de la operación Lava Jato y cuyo rostro apareció en remeras de muchos manifestantes.

