Las medidas desnudan las divisiones entre los exiliados
Aunque en Miami anhelan la libertad y la democracia para Cuba, no todos están de acuerdo sobre cómo lograrlo.
Aunque en Miami anhelan la libertad y la democracia para Cuba, no todos están de acuerdo sobre cómo lograrlo. Con estas medidas, "llena las arcas al gobierno cubano, que está desesperado y no tiene otras fuentes de ingreso", manifestó Reymond Molina, un exveterano de la invasión de Bahía de los Cochinos que llegó a Miami en 1959.A pocos metros de distancia, Juan Luis Serrano expresaba abiertamente su respaldo a los cambios en las relaciones con Cuba, tras hablar con un joven de poco más de 20 años que permanecía inmóvil mientras era agredido verbalmente por un grupo de exiliados radicales porque portaba un cartel que leía: "Goodbye embargo" (Adiós embargo)."Más de 40 años de bloqueo no han servido para nada. Hay que probar algo diferente. Es un buen comienzo", expresó Serrano, que viajó seis veces a la isla para visitar a sus tres hermanos desde que llegó a Estados Unidos en 1998.Las declaraciones de Molina, de 67 años, y Serrano, de 43, dejan al descubierto las divisiones que existen dentro del exilio cubano, que aunque no son nuevas parecen haberse profundizado.Por un lado están los cubanos-estadounidenses de edad avanzada, que en su mayoría apoyan mantener el embargo. Por el otro, están los más jóvenes, que tienden a avalar las medidas de apertura comercial y de viajes.

