Temas del día:

Las Farc dan paso para dejar las armas

El gobierno y la guerrilla principal de Colombia anunciaron acuerdo sobre participación política, que resuelve el segundo punto de la agenda de diálogo iniciada hace casi un año. Aunque los detalles de ese tránsito político deben definirse, las partes destacan sintonía.

07 de noviembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Las Farc dan paso para dejar las armas
Optimista. El presidente Juan Manuel Santos dijo anoche que nunca se llegó tan lejos al buscar la paz (AP).

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) lograron ayer cerrar un acuerdo sobre participación política que abre el camino para la conversión de la guerrilla en un partido legal si se firma la paz, aunque los detalles concretos de ese tránsito se decidirán más adelante.

A pocos días de que se cumpla un año de negociaciones en La Habana, gobierno y guerrilla anunciaron su segundo acuerdo parcial en este proceso, con un acto formal al que asistieron los negociadores de ambas partes y representantes de Cuba, Noruega, Chile y Venezuela, como países garantes y acompañantes de los diálogos de paz colombianos. Anoche (pasadas las 21 en Argentina) el propio presidente colombiano resaltó el nuevo paso dado, y se dijo “mucho más convencido de que la paz es posible”.

El nuevo acuerdo persigue garantizar el ejercicio y derechos de la oposición política en Colombia y de los nuevos movimientos que surjan en un escenario de paz, democratizar los mecanismos de participación ciudadana, asegurar la transparencia del sistema electoral y otorgar más representación política a territorios y población más vulnerable en el conflicto.

Entre los aspectos más relevantes destaca la elaboración de un “estatuto de la oposición” en Colombia, un “viejo anhelo nacional”, en palabras del jefe de los negociadores del gobierno, Humberto de la Calle.

También destaca la decisión de conceder presencia en la Cámara de Representantes a aquellos territorios del país más afectados por la violencia del conflicto, a través de las llamadas “circunscripciones transitorias especiales de paz”.

Para promover el pluralismo político, gobierno y Farc proponen realizar “cambios institucionales” y “condiciones especiales” para facilitar la constitución de nuevos partidos.

Sin embargo, el acuerdo aplaza para más adelante decisiones específicas sobre las “condiciones particulares para el nuevo movimiento que surja del tránsito de las Farc a la actividad política legal”, ya que gobierno y guerrilla las discutirán en el punto relacionado con el abandono de armas y la reincorporación rebelde a la vida civil.

Otros de los consensos alcanzados son acciones para dar transparencia a procesos electorales, en especial en zonas donde hay más fraude; poner en marcha un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política; garantizar mayor acceso ciudadano a los medios de comunicación o promover participación política de la mujer.

“Lo que hemos convenido profundiza y robustece nuestra democracia, ampliando los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición, al igual que espacios de participación política y ciudadana. Promueve el pluralismo y la inclusión política, la participación y la transparencia en los procesos electorales y el robustecimiento de una cultura política democrática”, resumieron las partes en su comunicado conjunto.

Un camino para andar

Para los negociadores del gobierno, este acuerdo supone “una nueva apertura democrática” en Colombia que allanará “el camino para arraigar definitivamente la paz” cuando termine el conflicto, según afirmó Humberto de la Calle.

Por su parte, las Farc resaltaron que estos “importantes” consensos les dan “optimismo para seguir avanzando” hacia la paz, aunque creen que todavía “falta mucho por andar”.

La guerrilla aprovechó para reiterar que los diálogos de paz con el gobierno no son un proceso “de sometimiento” de las Farc, pero admitieron que si se avanza “por las sendas de las transformaciones que las mayorías nacionales han reclamado, la firma de un tratado de paz será una realidad”.

Los negociadores colombianos cerraron este acuerdo durante la 16ª ronda de negociaciones de unos diálogos de paz que se instalaron en La Habana el 19 de noviembre de 2012.

A fin de llegar a un acuerdo, las partes decidieron la semana pasada prolongar el ciclo de conversaciones hasta cerrar el punto de la participación política. El diálogo de paz se reanudará en Cuba el 18 de noviembre, en una etapa donde gobierno y guerrilla iniciarán el debate sobre el narcotráfico y “solución al problema de las drogas ilícitas”, punto que figura cuarto en la agenda pero que será el tercero a tratar.

Visiones opuestas

La ONU aplaude. La Organización de las Naciones Unidas resaltó ayer la importancia del acuerdo logrado entre el gobierno de Colombia y las Farc, que permite la participación en política de los insurgentes una vez que concluya el proceso de diálogo que se realiza en Cuba.

Uribe fustiga por Twitter. Horas antes de que los negociadores anunciaran el acuerdo de ayer de manera oficial, el expresidente derechista Álvaro Uribe, principal detractor del diálogo de paz con la guerrilla, escribió en su cuenta en Twitter que "Colombia es la única democracia que acepta negociar su democracia con el terrorismo".