La tensión por el referéndum catalán se instala en las escuelas
La Policía regional puso reparos a la orden judicial de precintar y aislar colegios para evitar que se vote el próximo domingo. Los Mossos temen incidentes y un grupo de 43 entidades educativas llamó a defender el voto.
La cuenta regresiva hacia el 1° de octubre avanza de modo inexorable, sin que el Gobierno central español ni la Generalitat de Catalunya den señales o insinúen intenciones de evitar una colisión de impredecibles consecuencias.
Luego de mostrar reticencias y advirtiendo sobre potenciales consecuencias de la decisión para la paz social, la policía regional catalana, conocida como los Mossos d’Esquadra, afirmó ayer que acatará la orden judicial de precintar colegios y lugares públicos que podrían ser destinados a la votación de este domingo.
El jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero, sostuvo que la Policía catalana finalmente acataría lo dispuesto por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), pero alertó acerca de riesgos de alteración del orden público.
La decisión de precintar colegios, que responde a directivas de Madrid, abarcaría más de dos mil escuelas que deberían estar “aisladas” ya el sábado. La misión de los uniformados incluiría la de evitar cualquier votación en un perímetro no inferior a los 100 metros de cada establecimiento.
En ese contexto, el titular del Departamento de Interior catalán, Joaquim Forn, aseguró que la orden de precintar colegios responde a la “voluntad del Estado de que se produzcan actos violentos” en Cataluña. “Es evidente que lo que quieren es que se produzcan movilizaciones tumultuosas y por eso están tensionando todo lo que pueden para que el 1° de octubre haya una reacción que no sea como hasta ahora: pacífica”, sostuvo Forn en una entrevista radial.
A las dudas y objeciones hechas públicas por Trapero se sumaron las protestas de sectores independentistas y la resistencia que prometen ejercer contra la medida los distintos sectores que conforman la organización llamada Som Escola (Somos Escuela).
Este colectivo, que nuclea a por lo menos 43 entidades educativas y sociales catalanistas y tuvo un papel clave en la defensa de la lengua catalana frente a la pasada reforma educativa impulsada por el Partido Popular, ha convocado a defender este fin de semana el derecho a sufragar.
La comunidad educativa, en una iniciativa llamada Escoles obertes (escuelas abiertas), instó a abrir los colegios y a organizarlos "para garantizar que todo el mundo pueda votar".
A su vez, un fiscal de Menores ordenó vigilar posibles “situaciones de riesgo” para aquellos niños y adolescentes que participen en actos relacionados con la consulta.
Los representantes de la comunidad educativa catalana fomentan la presencia “sólo de adultos con derecho a voto, sin niños” en las escuelas indicadas para el referéndum que la Justicia española considera ilegal.
En medio de estas declaraciones cruzadas que hacen temer fricciones en la jornada del domingo, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, utilizó ayer la red social Twitter para sugerir una aplicación con la que los catalanes podrán saber dónde les correspondería sufragar.
Por otro lado, el presidente catalán convocó para hoy a una reunión del principal órgano de coordinación policial en la región, a la que acudirán representantes del Ministerio del Interior, de Madrid.
Y pese a que la Guardia Civil cerró en los últimos días más de un centenar de webs relacionadas con el referéndum catalán, el “número dos” del Gobierno regional, Oriol Junqueras, difundió ayer en las redes sociales información sobre la jornada de votación.
También ayer, la Audiencia Nacional admitió a trámite una denuncia de la Fiscalía por un presunto delito de sedición durante los graves incidentes que tuvieron lugar en la madrugada del día 21 en Barcelona. La corte entendió que un grupo de manifestantes habría impedido a la Guardia Civil ejercer sus funciones durante los registros, muy criticados.
En la Iglesia, 2 posturas Católicos con divergencias
Prelados reclamaron diálogo. Curas pidieron mediar al Papa.
Obispos españoles. Ante la "grave situación que se vive en Cataluña", los obispos españoles pidieron en la jornada de ayer que se abra un diálogo "desde la verdad y la búsqueda del bien común de todos", así como evitar "decisiones y actuaciones irreversibles y de graves consecuencias".
Sacerdotes catalanes. Un par de días antes, más de 400 sacerdotes y diáconos de la Iglesia Católica habían remitido una carta al papa Francisco en la que le solicitaban que medie ante el Gobierno de España, que encabeza Mariano Rajoy, para que permita realizar el referéndum independentista del 1° de octubre, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

