La policía turca desalojó a “indignados” de Plaza Taksim
Erdogan anunció el fin de la tolerancia, culpó a la prensa y a las redes sociales por la violencia y ordenó correr a los manifestantes del epicentro de la ola de protestas.
Estambul. Estambul fue escenario ayer de los choques más duros de los últimos días entre agentes antidisturbios y manifestantes, cuando la policía irrumpió en la Plaza Taksim, epicentro de la ola de protestas antigubernamentales que sacude al país.
La carga policial más contundente se produjo al atardecer, luego de 12 horas de enfrentamientos esporádicos en las zonas periféricas del emblemático recinto, escenario de las protestas que tienen Turquía en vilo desde hace dos semanas.
Pese a que la carga logró desalojar la plaza, grupos de manifestantes regresaban, encendieron una gran hoguera y lanzaron bengalas y fuegos de artificios contra los policías.
La intervención policial comenzó a primera hora de la mañana, cuando los agentes irrumpieron en la plaza por primera vez en 11 días.
El gobernador de Estambul había prometido que no haría ningún intento de desalojar el parque, convertido en una pequeña ciudad autogestionada y cuya defensa de un proyecto urbanístico desató las protestas.
“Insto a todos los activistas en el Parque Gezi a entender lo que pasa y a que abandonen ese lugar”, dijo el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, antes de advertir que “a partir de ahora no habrá más tolerancia”.
El mandatario culpó a la prensa internacional y a las redes sociales de las protestas.
Desde que comenzaron las manifestaciones murieron cuatro personas, entre ellas un policía, indicó Erdogan.

