“La gira ayudará a derribar otros muros”
Guzmán Carriquiry resaltó el valor apostólico del viaje, pero dijo que EE.UU. tiene la oportunidad de repensarresponsabilidades para con Latinoamérica.
Desde la vicepresidencia de la Comisión Pontificia para América Latina, el profesor uruguayo Guzmán Carriquiry tiene acceso directo a las cuestiones políticas más importantes que, de alguna manera, se relacionan con la Santa Sede. Por eso su mirada es importante, en cuanto refleja la del propio Papa. Carriquiry será parte de la comitiva papal que llegará a Cuba mañana. Consultado por este diario a través de una red social, sobre el significado político de la gira por Cuba y Estados Unidos, el laico de mayor responsabilidad en el Vaticano dijo que Francisco se esforzaría en destacar primero el objetivo pastoral y misionero de su viaje. "Una lectura sobre todo política de esta visita implicaría una reducción indebida", dijo. Y agregó: "El Papa viaja a Cuba principalmente para confirmar la fe del pueblo cubano, para agradecer y animar a esta Iglesia que ha sufrido momentos difíciles a lo largo de su historia, pero siempre con inquebrantable fidelidad al Evangelio, y que ahora está llamada a ofrecer un valioso servicio a todas las personas y a la nación cubana en todas las dimensiones de su vida".
Tres factores dominantes
No obstante, Carriquiry admitió que entre los factores más importantes de la gira, la nueva situación diplomática entre los dos países no puede soslayarse. “Este viaje tiene lugar en un momento histórico marcado por tres factores dominantes –explicó–: el primero es que, a diferencia de varios de los que fueron regímenes soviéticos, Cuba siempre mantuvo relaciones diplomáticas con la Santa Sede, y estas relaciones han mejorado considerablemente en los últimos años. El segundo factor es que este viaje de Francisco se enraíza en los anteriores de San Juan Pablo II y de Benedicto XVI, aunque el hecho de ser un papa que vino de América latina marca una importante innovación e impacta profundamente. Y el tercer factor es el reconocimiento y la gratitud del presidente Raúl Castro por la ayuda del Papa en la reanudación de las relaciones positivas y respetuosas con Estados Unidos, un factor que sin duda va a fortalecer aún más la autoridad, la credibilidad y la esperanza que Francisco lleva a Cuba”.
El funcionario vaticano destacó el gesto del gobierno cubano de indultar a 3.522 presos con motivo de la visita pontificia y lo relacionó con aquel pedido “profético” de Juan Pablo II cuando visitó la isla: “Que el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo”.
Al respecto, señaló que “la Iglesia siempre ayuda a construir puentes, no muros”. Y señaló que si bien es muy bueno lo de la reanudación de las relaciones diplomáticas, “faltan varios pasos que este viaje del Papa puede ayudar a tomar”. Puso como ejemplo “superar el embargo que afecta al pueblo cubano”. Y agregó: “No dudo que el Papa pedirá que eso se supere, como ya lo han hecho sus predecesores y la misma Iglesia cubana. Y es de esperar que la caída del muro promoverá no sólo una mejora en condiciones económicas de un pueblo empobrecido, como el cubano, sino también el desarrollo de una sociedad más plural”.
Acerca de Estados Unidos, Carriquiry sostuvo: “Tiene una oportunidad histórica para repensar sus responsabilidades para con América latina y para reanudar las relaciones de cooperación y desarrollo con pleno respeto de sus interlocutores”.

