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La cordobesa que coopera en un centro de refugiados en Polonia: “Fue instintivo, tenía que ayudar”

Vive en Polonia hace dos años y cuenta a La Voz cómo la ciudad de Wroclaw recibe a los refugiados. La tarea solidaria en los centros donde se reparten elementos básicos para quienes se fueron dejando todo.

15 de marzo de 2022 a las 02:44 p. m.
La cordobesa que coopera en un centro de refugiados en Polonia: “Fue instintivo, tenía que ayudar”
La cordobesa Carolina Lisiecki en el centro de refugiados de Polonia.

“Cuando yo les digo que soy argentina, los ucranianos no lo pueden creer, se sienten recontentos. Para ellos es una alegría que les das sentir que alguien de tan lejos está ahí ayudándolos”, cuenta a La Voz la cordobesa Carolina Lisiecki (36).

Ella vive en Breslavia (en polaco Wrocław) desde hace dos años y es una de las muchas personas que están colaborando en centros de ayuda a refugiados tras la invasión de Rusia en Ucrania.

“Vas al centro y ves un montón de madres caminando con los nenitos con los juguetes de la mano y te das cuenta. O en las casas de cambio hay filas de dos cuadras”, describe sobre el cambio en el paisaje de esta ciudad polaca, a partir de los últimos días de febrero.

Sin embargo, “el ambiente es bastante tranquilo, no es caótico”.

La ciudad polaca de Wroclaw (Gentileza Carolina Lisiecki).
La ciudad polaca de Wroclaw (Gentileza Carolina Lisiecki). (Gentileza Carolina Lisiecki)

Polonia, el país que más refugiados de Ucrania recibió

Polonia ha recibido a más de un millón de ucranianos que huyen de la guerra en Ucrania. Los lugares que los reciben empiezan a transformarse con la migración y la población se moviliza en torno a la novedad.

“El primer estado es el shock, porque no entendés mucho lo que está pasando. Hay muchos grupos en redes sociales donde empieza a conectar la gente”, relata Carolina, quien empezó a involucrarse de cerca con el estado de ánimo de sus vecinos ucranianos a partir de una excompañera de trabajo.

“Ella empezó a mostrar en Varsovia todas las colectas que estaban haciendo, y en los grupos de mi ciudad se empezó a llenar de avisos de gente ofreciendo sus casas o autos para traer personas de la frontera”, explica.

A dos cuadras de su casa, una mujer donó un espacio para que empezaran a acopiar donaciones y repartir elementos básicos para la vida de quienes dejaron todo.

La ciudad polaca de Wroclaw (Gentileza Carolina Lisiecki).
La ciudad polaca de Wroclaw (Gentileza Carolina Lisiecki). (Gentileza Carolina Lisiecki)

“Fue como instintivo, dije: no puedo no ir, me daba hasta vergüenza no ir, y ya una vez que fui comenzamos a recibir a la gente que venía, clasificar cosas, armar un pack con lo básico para cada madre que llegaba. Al terminar te volvés con la sensación de que nada es suficiente”, analiza.

Pronto, más lugares y más grandes fueron convirtiéndose en espacios constantes para que los refugiados se abastecieran.

“Después me empecé a involucrar más: la gente se movía por los avisos en grupos de Facebook donde ya se pedían voluntarios. Y uno empieza a contagiar a sus amigos también para que vaya más gente”.

Cordobesa en centro de refugiados en Polonia (Gentileza Carolina Lisiecki).
Cordobesa en centro de refugiados en Polonia (Gentileza Carolina Lisiecki). (Gentileza Carolina Lisiecki)

El fin de semana pasado, Carolina fue a ayudar en uno de los centros de refugiados de Wrocław gestionado por la organización Tratwa, dedicada a socorrer en catástrofes.

“Lo que hacen en este galpón gigante es cederlo para que estén ahí los voluntarios, descarguen las donaciones que llegan de distintos países, la clasifiquen (es re importante para encontrar rápido cada cosa). Se reparte comida, ropa, elementos de higiene y hasta se ha montado una especie de guardería”, explica sobre las imágenes que ilustran esta nota.

La ciudad polaca de Wroclaw.
La ciudad polaca de Wroclaw. (Gentileza Carolina Lisiecki)

¿Te cruzaste con otros argentinos o cordobeses en esta tarea? “Sí. Está muy bueno el tema de las redes sociales porque por ahí uno piensa que al compartir esto nadie le va a dar importancia, y la verdad es que compartiendo los avisos o cosas que cada día me llevaba como necesidades del día, en los grupos de Facebook o en historias de Instagram, se producía un efecto contagio muy lindo”.

Cordobesa en centro de refugiados en Polonia.
Cordobesa en centro de refugiados en Polonia. (Gentileza Carolina Lisiecki)

“Varios amigos me acercaron donaciones, otra chica de Malasia, y varios más se sumaron y así fui juntando como 10, 12 que se unieron al grupo de voluntariado”, resume Carolina.

A través de donaciones en las páginas web o poniendo horas de su tiempo, se entrelazan redes de contención entre desconocidos.

“Cada personita, cada uno que hace algo chiquito es como que suma y todo esto tiene impacto global. Nadie queda fuera de todo esto”.

Solidaridad en Polonia (Gentileza Carolina Lisiecki).
Solidaridad en Polonia (Gentileza Carolina Lisiecki). (Gentileza Carolina Lisiecki)