La centroderecha frena ambiciones de Le Pen
La fuerza políticade Nicolas Sarkozy, cuya figura se posiciona para 2017, se impuso en la primera vuelta de los comicios locales.
París. La temida marea ultraderechista que se pronosticaba para ayer en Francia se quedó a mitad de camino, gracias a la victoria en la primera vuelta de las elecciones departamentales de la alianza de centroderecha encabezada por el expresidente Nicolas Sarkozy, quien ve así reforzadas sus aspiraciones de regresar al Palacio del Elíseo en mayo de 2017. Los sondeos a boca de urna concedieron con unanimidad una holgada victoria a la coalición formada por la Unión para un Movimiento Popular (UMP) de Sarkozy y la centrista Unión de Demócratas Independientes (UDI), con cerca del 31 por ciento de los sufragios.El Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen no vio así refrendadas sus aspiraciones de ser el partido más votado de Francia, como ya lo había sido en las elecciones del año pasado para el Parlamento Europeo.Pese a todo, la formación ultraderechista consiguió un gran resultado, con el 24,5 por ciento de los votos según las encuestas, que suponen sus mejores resultados de la historia en unos comicios locales.El gran derrotado, y en esto no hubo sorpresa, fue el gobernante Partido Socialista (PS) del presidente francés, François Hollande, y del primer ministro, Manuel Valls, quien en su primera reacción se limitó a mostrar su alegría por el hecho de que el Frente Nacional no haya vencido en las elecciones de ayer. Valls también reclamó la unidad de la izquierda. El PS y sus aliados obtuvieron el 19,7 por ciento.El descalabro de los socialistas deberá ser confirmado con datos oficiales finales, pero no cabe duda de que perderán gran parte de los consejos departamentales que controlaban.Debido a las modificaciones introducidas en estos comicios –que por primera vez se celebraban en todos los departamentos a la vez, salvo París y Lyon–, su lectura se hace a nivel nacional, en especial tras todos los llamamientos de distinto signo para evitar el triunfo del FN.Ese "voto del miedo" pareció haber calado en buena parte de la población, que acudió en mayor número que lo previsto a las urnas: más de un 51 por ciento del padrón, según las primeras estimaciones.Mientras que la ultraderecha ha profundizado su arraigo en zonas rurales y depauperadas, como el departamento septentrional de Pas-de-Calais, los núcleos urbanos han buscado la seguridad del voto conservador, pese a que la UMP de Sarkozy.Además, la fuerte abstención en feudos izquierdistas, como el llamado "cinturón rojo" de la periferia de París, perjudicó a los socialistas y sus aliados, castigados también por la división de partidos de izquierda.La segunda vuelta de los comicios será el domingo 29.

