Israel rechaza fuerza internacional en Jerusalén para frenar la violencia
Cinco palestinos murieronen una nueva jornada con disturbios y ataques. Hamas afirmó que la Intifada está comenzando y debe continuar. Obama instóa Netanyahu y a Abbas a “rebajar la retórica”.
Nueva York, Jerusalén. Israel se opuso ayer de manera frontal a una petición de Palestina para desplegar en Jerusalén Este una fuerza internacional que se encargue de gestionar el acceso a la Explanada de las Mezquitas y de evitar situaciones de violencia como las que vivieron allí en las últimas semanas. "Déjenme dejarlo claro. Israel no aceptará ninguna presencia internacional en el Monte del Templo", dijo usando el término judío para esa zona Danny Danon, el embajador israelí ante la ONU.Según Danon, "cualquier intervención de ese tipo violaría el statu quo de décadas" y sería contraproducente.El gobierno de Israel expresó de este modo su total rechazo a la idea durante una reunión de urgencia convocada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para analizar la escalada de violencia en Medio Oriente.En contrapartida, Palestina defendió la necesidad de que la comunidad internacional intervenga para detener la "agresión israelí contra el indefenso pueblo palestino y contra sus templos", expresó su representante ante la ONU, Riyad Mansur.En concreto, Mansur planteó la posibilidad de desplegar en Jerusalén Este una presencia internacional para garantizar el respeto de ese statu quo, que permite a los musulmanes acudir a rezar a la Explanada y a los judíos visitarla. Según las autoridades palestinas, ya no se puede confiar en Israel para mantener ese arreglo.El recinto aloja la Mezquita de Al Aksa, tercer lugar sagrado para el islam, y es conocido como Monte del Templo para el judaísmo, que lo considera su primer sitio santo por marcar el emplazamiento de antiguos templos de Jerusalén.
Crítica a la política israelí
La ONU insistió en que la actual crisis no se puede resolver a través de medidas de seguridad y consideró que la ocupación israelí y las cada vez menores perspectivas de un Estado palestino han contribuido a la situación.
“Transformaron el enfado palestino en pura rabia”, aseguró Taye-Brook Zerihoun, subsecretario general de la ONU para asuntos políticos. Agregó que a ello contribuyen la crisis económica en Palestina, las pocas perspectivas de futuro y la continuidad de la política israelí de asentamientos.
También apuntó contra “declaraciones irresponsables” de extremistas palestinos.
Todos estos elementos se conjugaron para desatar en las últimas semanas una serie de ataques y represiones que ayer dejaron un balance de cinco palestinos muertos, un centenar de heridos y un soldado israelí apuñalado.
Los cinco palestinos resultaron muertos en enfrentamientos con el ejército israelí en el norte de la Franja de Gaza y en Cisjordania.
Además, durante la madrugada, un grupo de palestinos prendió fuego a la Tumba del Patriarca José (Ver
Incendian la Tumba de José...
).
Pedidos distintos
En este contexto, el jefe de facto del gobierno en Gaza y segundo en la jerarquía del movimiento islamista Hamas, Ismail Haniye, aseguró ayer que la nueva Intifada palestina “está empezando y debe continuar”.
“La Intifada debe ser más violenta para defender Jerusalén y la Mezquita de Al Aksa”, añadió el dirigente islamista en un mensaje difundido por la cadena de televisión de Hamas.
“El espíritu de la resistencia contra la ocupación debe ser más profundo, para bloquear todos los intentos de extinguir las llamas de la Intifada”, recalcó Haniye, para luego añadir que esta decisión del liderazgo de Hamas “no cambiará”.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó a líderes israelíes y palestinos a “rebajar la retórica” para calmar las tensiones y condenó la violencia “contra personas inocentes” que dejó más de una treintena de muertos en las últimas semanas.
“Creemos que es importante que el primer ministro (israelí, Benjamin) Netanyahu, los funcionarios israelíes electos y (el líder palestino, Mahmud) Abbas intenten rebajar la retórica que pueda alimentar la violencia o los malentendidos”, dijo Obama en conferencia de prensa.

