Los más intensos. Irán ataca barcos y el aeropuerto de Dubái e Israel bombardea cuarteles de Hezbolá
Drones iraníes impactaron cerca del principal aeropuerto de Emiratos Árabes Unidos y buques comerciales fueron alcanzados en el golfo Pérsico, mientras sube el precio del crudo por el riesgo para el transporte energético global.
Irán intensificó este miércoles sus ataques en el golfo Pérsico con acciones contra barcos comerciales y con drones que impactaron cerca del Aeropuerto Internacional de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, en medio de la escalada militar con Estados Unidos e Israel y de crecientes temores por el impacto en el mercado energético mundial.
Dos drones iraníes impactaron cerca de la terminal aérea, el aeropuerto con mayor tráfico internacional del mundo y base de la aerolínea Emirates. Cuatro personas resultaron heridas, aunque las autoridades informaron que las operaciones aéreas continuaron con normalidad.
La ofensiva se produjo en paralelo con ataques a embarcaciones comerciales en la región y con interceptaciones de drones y misiles por parte de varios países del Golfo.
Ataques a barcos en el estrecho de Ormuz

Uno de los episodios más graves ocurrió frente a la costa de Omán, donde un proyectil impactó en el buque de carga tailandés Mayuree Naree y provocó un incendio a bordo.
Según el Departamento Marítimo de Tailandia, 20 tripulantes fueron rescatados por la marina omaní, mientras que tres permanecen desaparecidos.
Las acciones en el mar generan especial preocupación porque el estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo. Por ese corredor circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa globalmente.
Además del ataque al carguero, reportes de seguridad marítima señalaron que otro buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil en el golfo Pérsico, aunque sin víctimas entre la tripulación.
Intercepciones de drones y misiles
Las defensas aéreas de varios países de la región respondieron a la ofensiva iraní.
Kuwait informó que derribó ocho drones, mientras que Arabia Saudita aseguró que interceptó cinco aparatos que se dirigían hacia el yacimiento petrolífero de Shaybah, uno de los más grandes del país.
Riad también afirmó que destruyó seis misiles balísticos lanzados hacia la Base Aérea Príncipe Sultán, una instalación operada conjuntamente por Estados Unidos y Arabia Saudita.
Por su parte, Israel indicó que durante la madrugada se activaron sirenas antiaéreas en Tel Aviv y otras ciudades ante el lanzamiento de misiles iraníes, aunque no se reportaron víctimas.
Escalada regional y ataques en Líbano

La escalada militar también se extendió al Líbano. Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra objetivos vinculados al grupo Hezbolá.
Uno de los bombardeos incendió un edificio en el centro de Beirut, en la zona de Aicha Bakkar. Otros ataques en el sur y el este del país dejaron al menos 14 muertos.
Según datos difundidos por autoridades locales, más de 500 personas murieron en Líbano desde el inicio de la última ronda de combates en la región.
En Irán, el gobierno informó más de 1.300 fallecidos desde el comienzo del conflicto. Israel reportó 12 muertos.
Preocupación mundial por el petróleo

La escalada militar impacta directamente en el mercado energético internacional.
El precio del crudo Brent, referencia global, se mantiene cerca de un 20% por encima del nivel previo al inicio del conflicto.
Analistas advierten que una interrupción prolongada del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz podría afectar seriamente las exportaciones de petróleo desde el golfo Pérsico hacia los mercados internacionales.
En circunstancias normales, alrededor de 100 barcos cruzan diariamente ese paso estratégico entre el golfo Pérsico y el océano Índico.
Debate en Naciones Unidas
En medio de la crisis, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tiene previsto votar una resolución impulsada por el Consejo de Cooperación del Golfo que exige a Irán detener los ataques contra países vecinos.
El borrador condena las acciones contra Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, y reclama el fin inmediato de los ataques y amenazas en la región.
Mientras tanto, varios países occidentales iniciaron evacuaciones de ciudadanos desde los Estados del Golfo. Reino Unido informó que más de 45.000 británicos abandonaron la región desde el inicio de la guerra.




