Irak expulsa a yihadistas hacia el norte
Fuerzas iraquíes luchaban contra los últimos milicianos del EI que quedaban en Tikrit. Los extremistas huyeron en masa a Mosul.
Tikrit. Las fuerzas de seguridad iraquíes luchaban ayer con las últimas bolsas de resistencia de milicianos del grupo Estado Islámico (EI) en Tikrit, y se esperaba que tuvieran pleno control de la ciudad "en las próximas horas", afirmó el ministro del Interior, mientras los extremistas huían hacia el norte, hacia la ciudad de Mosul. Estos combates se produjeron un día después de que las tropas iraquíes, con milicias chiítas que volvieron a unirse a los combates, avanzaran hasta el centro de la ciudad natal de Saddam Hussein y ondearan la bandera iraquí sobre la sede del gobierno de Saladino.El objetivo ahora es liberar Tikrit y restaurar la normalidad tan pronto como sea posible, señaló el ministro Mohamed Salem al Ghaban. "Quedan unas pocas bolsas de resistencia y en las próximas horas anunciaremos las buenas noticias de que estas bolsas de resistencia fueron eliminadas", dijo desde el frente en Tikrit.El gobierno ayudará a los vecinos desplazados a regresar y una unidad de defensa civil peinará la ciudad en busca de coches bomba y explosivos en los caminos, añadió.
Un paso clave
La batalla por Tikrit es considerada como un paso clave con vistas a expulsar a los milicianos de Mosul, la segunda ciudad más grande del país y que se encuentra más al norte. Los extremistas del EI tomaron ambas ciudades el año pasado durante su ofensiva relámpago en el norte y el oeste de Irak.
Precisamente, más de 650 combatientes extremistas llegaron ayer a Mosul, provenientes de la liberada Tikrit, 225 kilómetros más al sur.
Esta derrota militar supone un duro golpe contra el EI y abre el camino hacia la liberación del norte del país y en especial de Mosul, principal bastión del grupo en Irak.
La caída de la provincia de Saladino supone un duro golpe para los yihadistas, ya que limita con otras siete provincias, es la primera productora de trigo del país y acoge la mayor refinería de petróleo de Irak.
Su control permite el bloqueo de las rutas de traslado de los yihadistas entre Al Anbar, Nínive y zonas del sur y el oeste de Kirkuk.
Alrededor de 30 mil efectivos participaron en la conquista, que contó en la última semana con el apoyo de la aviación de la alianza comandada por Estados Unidos.
Tikrit tiene también un componente simbólico, ya que Saddam Hussein era originario de esa zona y allí se encuentra su mausoleo, que quedó destrozado tras los combates entre las fuerzas gubernamentales y los yihadistas a mediados de este mes.
Por otro lado, la misión de Naciones Unidas en Irak (Unami, por sus siglas en inglés) informó ayer que la violencia se ha cobrado las vidas de al menos 997 personas en marzo, un ligero descenso en comparación con febrero.
Avance de Al Qaeda
Frontera cerrada. Siria perdió el control del único paso fronterizo oficial que mantenía con Jordania luego de que el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, junto a otras facciones rebeldes, se lo arrebatara en intensos combates, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El paso de Nasib es el tercer puesto de control en la frontera jordana que cae en manos de Al Qaeda. Con esta derrota ya no queda presencia de autoridades sirias en la zona. Este paso es uno de los principales entre ambos estados y por él pasa la ruta internacional que une Damasco con Ammán.
Movida jordana. Jordania se anticipó a los rebeldes y decidió clausurar su parte del puesto de control antes de que los insurgentes se hicieran con el dominio del cruce en el lado sirio.

