Insultos, escupitajos y la provocación de un carabinero
¡Asesino!”; “¡Fascista!” fueron los gritos de tres mujeres jóvenes y un hombre cuando ingresaba a sufragar el dirigente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Pablo Longueira. Enviado especial a Chile.
Enviado especial a Santiago. "¡Asesino!"; "¡Fascista!". Los gritos de tres mujeres jóvenes y un hombre, mayor que ellas, surgieron en la calle Catedral, junto a los vallados de ingreso de la Escuela Salvador Sanfuentes, cuando poco después de las 8.35 de la mañana ingresaba a ella para sufragar el dirigente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Pablo Longueira.
Abordados por este enviado, los autores del “recibimiento” a quien fue ganador de las primarias que la derecha hizo a mediados de año frente a Andrés Allamand y quien luego declinó su candidatura alegando una profunda depresión, negaron pertenecer a algún partido y se identificaron como simples “luchadores sociales”.
“Este hombre, como (Evelyn) Matthei, viven en el sector más caro de Santiago y vienen a votar aquí, haciéndose los populares”, dijo el hombre.
Mientras Longueira votaba, periodistas, carabineros y el grupo que increpó al referente de la derecha pinochetista se trasladaron hacia la calle Chacabuco.
Allí, este cronista fue testigo directo del incidente. Uno de los encargados del operativo de carabineros se dirigió a una de las mujeres y con tono provocativo inquirió por lo bajo: “¿Las vamos a tener de nuevo en la cárcel hoy?”.
Una de ellas atinó a responder algo inaudible, a lo que el oficial replicó: “Ay… estas bellezas, qué vamos a hacer con tantas bellezas…”. Entonces, otra de las mujeres se dirigió a este cronista y afirmó: “Mire cómo trata aquí la policía a los ciudadanos. Cuente en su país cómo nos tratan”. Allí el carabinero se percató de que uno había escuchado quizá sus exabruptos. Mientras, una mujer policía había comenzado a registrar la escena con una cámara digital.
En eso, otra avalancha de reporteros hacia el auto que aguardaba a Longueira alertó sobre su salida del colegio.
“¡Escóndete como las ratas!”, gritó la mujer que discutía un instante antes con el oficial de carabineros. “¡Te vas otra vez al negocio privado!”, reprochó el hombre del grupo. Otra de las mujeres se acercó al cordón de la vereda y ante el paso del auto soltó un escupitajo.
El oficial ordenó de inmediato: “¡Arréstenla!”. Los otros tres integrantes del grupo trataron de impedirlo. Terminaron los cuatro dentro de un carro de carabineros que partió raudo del lugar, adonde estaba a punto de llegar la candidata oficialista Evelyn Matthei.
Veinte minutos más tarde, cuando este enviado cruzaba Santiago para ver votar a Michelle Bachelet, en la radio del auto que lo trasladaba se escuchaba la entrevista a Álvaro Fuensalida, un coronel de Carabineros encargado de todo el operativo en la escuela Sanfuentes.
Fue imposible averiguar el nombre del oficial involucrado en el incidente.
El informe oficial indicó que “hubo cuatro detenidos por agresiones verbales y escupitajos”. Lo que no se informó oficialmente fue de la conducta de un uniformado que pareciera anclado en épocas nefastas.

