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Hasta siempre, Fidel

¿Cómo calcular el peso de su figura? Fue sin duda el líder más respetado del mundo. 

27 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Fernando López*
Hasta  siempre, Fidel

buenas noches Historia agranda tus portonesentramos con fidel con el caballo Juan Gelman Pasó por Córdoba el 21 de julio de 2006, un día templado en el que encendió los ánimos de miles de estudiantes, obreros, empleados públicos y curiosos que acudieron a la Ciudad Universitaria para escuchar su discurso. Para escucharlos a él y a Chávez, ­quienes venían de Mar del Plata después de derrotar las preten­siones de George Bush de imponer el Alca a los países de América.

LA MUERTE DE FIDEL. Canal especial Creo que todos sabíamos de su verborragia y así fue que nos deleitó durante más de cuatro horas con esa erudición admirable, cargada de datos económicos, políticos y estratégicos que nos sorprendían y alentaban a seguir escuchando. Entre Fidel y Chávez hablaron más de ocho horas, sin apuntes, sin machete, enfervorizados por el entusiasmo de su auditorio.La segunda estación que hicieron fue para visitar la casa del Che, en Alta Gracia. Nadie imaginaba que Fidel volvería a Cuba gravemente enfermo y que nunca más saldría de la isla, nadie imaginaba que podría salvarse de esa extraña complicación intestinal que lo tuvo agonizante y muy enfermo durante varios meses. Se especuló con su muerte porque desapareció de los espacios públicos, no se lo veía y no se lo escuchaba, hasta que un día comenzó a recuperarse, lentamente se hizo escuchar, el gobierno pasó a manos de su hermano y desde entonces fue un enfermo mimado que sobrevivió 10 años a lo que especulábamos que había sido un atentado.Hombre de gran fortaleza (le decían caballo por su tamaño) y una sabiduría extraordinaria, hablaba de cualquier tema con autoridad. Tuve la suerte de conocerlo en la despedida que nos preparó el Gobierno cubano a los jurados de Casa de las Américas en 1987. Después de hablar con algunos de los 150 invitados al cóctel, nos cruzamos y le pedí una foto con él. Accedió de inmediato, pero mi cámara fotográfica era muy viejita y las pilas tardaban su tiempo en hacerla funcionar. Posamos con toda la paciencia del mundo. Mientras tanto conversamos de mi novela premiada, de la guerra de Malvinas y de la situación mundial. En algún momento me dijo: "Cuando vino Costa Méndez a Cuba, yo le di mucha información sobre el conflicto. Pero no me hizo caso cuando le dije que era un error emprender esa guerra. Es una lástima". Hasta que el flash se disparó y tuve la foto.¿Cómo calcular el peso de su figura? Fue sin duda el líder más respetado del mundo. Pero entre todos los elogios elijo el de una mujer cubana de edad madura, quien al ser consultada por un periodista sobre las repercusiones en su vida de la muerte de Fidel, respondió, con absoluta sencillez: no dijo nos dejó su pensamiento y su obra, dijo, con la voz a punto de quebrarse: "Fidel nos dejó una biblia, estará siempre con nosotros". * Escritor