Grecia suma apoyo para negociar deuda
Obtuvo los primeros guiños europeos para apartarse de la troika y reestructurar sus compromisos. Desacuerdo de Alemania.
Atenas. Alexis Tsipras, el primer ministro griego, logró un comienzo positivo en su primera gira internacional al obtener del presidente chipriota, Nikos Anastasiadis, una declaración coincidente con su postura de que la troika político-financiera que vigiló hasta ahora los planes de austeridad en Grecia debía ser sustituida. Las autoridades de Grecia se encuentran en una gira europea para recabar apoyos a su plan de reestructuración de la deuda griega.Tsipras volvió a cuestionar ayer la legitimidad de la troika, y agregó que sustituirla no sólo es bueno para su país sino también para Europa.La troika es un grupo ad hoc que supervisa la aplicación de los acuerdos de austeridad firmados por Grecia bajo el gobierno anterior. Está constituida por el Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).Tsipras pretende negociar con los prestamistas que integran la troika, una reestructuración de la deuda.De visita oficial en Chipre, el primer ministro heleno resaltó –en una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Chipre– que "la troika fue criticada por carecer de legitimidad", y sustituirla "sería un paso institucional importante para el bien de Grecia y Europa" que, adujo, "necesita un respiro". Anastasiadis concordó con Tsipras en que la sustitución de la troika "sería lo mejor para todos los países que están en rescate". Este es uno de los primeros resultados de una semana crítica para Grecia, con una gira por varias capitales europeas (como Berlín, Helsinki y Madrid) para explicar sus propuestas económicas a los países de la Unión Europea (UE). Vale recordar que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sugirió a la UE aflojar las exigencias de austeridad para que Grecia pueda recuperarse.El domingo pasado, el ministro francés de finanzas, Michel Sapin, había destacado en París tras una reunión con su par griego, Yanis Varufakis, que "Grecia necesita un nuevo contrato con sus socios".
En Londres
En tanto, el ministro de finanzas de Grecia, Yanis Varufakis, coincidió ayer con su par británico, George Osborne, en que los riesgos de la deuda griega se extienden fuera de la eurozona y en especial al Reino Unido.
Según el ministro griego, la deuda de su país con la eurozona es también una preocupación para la economía británica (donde no circula el euro), porque para ella una “crisis deflacionaria en Europa no es de buen augurio”.
Osborne advirtió que el punto muerto entre Grecia y la eurozona “se está convirtiendo velozmente en el mayor riesgo de la economía global”. Representa “una creciente amenaza a nuestra propia economía”, aseguró.
Vale recordar que el fin de semana pasado, Varufakis manifestó: “Lo que estamos pidiendo son unas semanas para poner en marcha propuestas racionales que tienen el objetivo de minimizar el costo de esta crisis para la mayoría de los contribuyentes europeos, no sólo para los griegos”.
Pero tiempo es lo que falta en las negociaciones entre Grecia y el
establishment
político y económico de Europa. El 28 de febrero próximo terminan los dos meses de prórroga del plan de “rescate” que la troika y el anterior gobierno griego acordaron el año pasado. Este acuerdo supone que Atenas debe comprometerse a nuevos ajustes y reformas a fin de obtener 1.800 millones de euros.
Además, tras reunirse con Osborne, Varufakis afirmó ayer que habrá un acuerdo con Bruselas sobre la deuda griega “en horas o días”.
Las negociaciones se habían interrumpido tras la convocatoria de elecciones generales anticipadas, en las que Syriza, el partido de Tsipras, arrasó. Ahora es el turno del nuevo gobierno de sentarse a la mesa con los acreedores internacionales. A diferencia del antiguo gobierno conservador, Tsipras tiene el apoyo mayoritario de los griegos para enfrentar a la llamada troika.
En contra
Por su parte, el Gobierno alemán insiste en mantener los mecanismos establecidos para el control de los préstamos otorgados a Grecia. Y descarta radicalmente la quita en la deuda griega que reclama Tsipras.
En tanto, el gobierno griego sostiene que los acuerdos con supervisión de una “troika” llevaron al país a la miseria.
La banca de Alemania es la más comprometida en el caso griego. En rueda de prensa en Berlín, la viceportavoz de la cancillería, Cristhiane Wirtz, ratificó ayer: “No vemos motivo alguno ahora mismo para desviarse de los instrumentos establecidos”. Berlín resaltó, además, el carácter vinculante del acuerdo firmado entre la troika y Grecia.

