Francia no descarta ofensiva, incluso sin los británicos
El presidente de Francia, François Hollande, no eliminó la posibilidad ayer de un ataque a Siria “antes del miércoles”.
El presidente de Francia, François Hollande, no eliminó la posibilidad ayer de un ataque a Siria "antes del miércoles". "Cada país es soberano para participar o no de una operación. Eso vale para el Reino Unido como para Francia", aseguró el socialista en referencia a la censura que el jueves impuso el Parlamento británico a la moción gubernamental de intervención en Siria. Así, Hollande dejó en claro la intención de su gobierno de realizar una operación "incluso si nuestros aliados británicos no nos acompañan". A diferencia del Parlamento británico, el francés se reunirá el 4 de septiembre para debatir en ambas cámaras (el socialismo cuenta con mayoría) la participación francesa.Esta semana, el diario Libération alertó que la operación puede tener lugar antes de la consulta del jueves próximo al Parlamento, algo que sucedió en enero cuando Hollande decidió atacar a los insurgentes islamistas en Mali sin la opinión parlamentaria, lo que le valió numerosas críticas. Según el mandatario francés, "la masacre química de Damasco no puede quedar impune, si no, sería tomar el riesgo de una escalada que banalizaría el uso de esas armas y amenazaría a otros países".Alemania, en cambio, no tomará parte en un ataque internacional a Siria, afirmó ayer su ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, un día después de que el Parlamento británico votara en contra."Una participación de este tipo no fue ni solicitada ni ofrecida por nuestra parte", aseguró el jefe de la diplomacia alemana al ser interrogado al respecto.Por su parte, Turquía exigió una "reacción contundente" de la comunidad internacional contra Damasco porque, asegura, no existen dudas de que el gobierno de Al Assad utilizó armas químicas contra la población civil. "La comunidad internacional debería dar una señal muy clara, debe reaccionar de la manera más contundente posible", afirmó el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu.

