Fiscal acusó a Lula de dirigir “sobornoducto”
Tildó al expresidente de “comandante máximo” de la corrupción en el Lava Jato. La defensa del líder del PT dijo que la denuncia es inconsistente y responde a motivos políticos.
BRASILIA. Un fiscal acusó ayer al expresidente Luiz Inácio "Lula" da Silva de ser el "comandante máximo" de un "sobornoducto" organizado en su Gobierno (2003-2011) para, con recursos desviados de diferentes organismos estatales, financiar a sus aliados políticos. El fiscal Deltan Dallagnol, coordinador de las investigaciones sobre corrupción en Petrobras, acusó al expresidente de ser "el maestro de la orquesta criminal del Lava Jato", en una denuncia que la defensa de Lula descalificó por considerar que se basa en "piezas de inconsistencia cristalina" y responde a motivaciones políticas. "El exmandatario y líder sindical coordinaba el funcionamiento del esquema de corrupción y, si quería, su paralización", aseguró el coordinador de la fuerza policial de "Lava Jato" desde Curitiba, sede de la investigación. Lula, de 70 años, ya ha sido apuntado por su supuesta relación hechos de corrupción, pero tanto él, como sus seguidores y letrados alegan que es objeto de una persecución política para sacarlo de la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2018. "El fiscal señaló a Lula como maestro de una organización pero no presentó pruebas de ningún crimen. Fue una farsa en la que no fue presentado ni un solo acto ilegal practicado por Lula ni una prueba. Hicieron una exhaustiva investigación de la vida de Lula y, como no encontraron nada, optaron por hacer un discurso farsesco", dijo el abogado Cristiano Zanin Martins en rueda de prensa.
Números de la investigación
La operación “Lava Jato” investiga un sistema de fraudes en torno a Petrobras, que ha causado daños por 42 mil millones de reales (unos 12.500 millones de dólares), según Dallagnol.
Las fiscalía sostiene que terceros pagaban sobornos para obtener contratos u otros tratos de favor de Petrobras. El procurador cifró ayer el pago de sobornos en 6.200 millones de reales (unos 1.800 millones de dólares).
“En la punta de esa pirámide está el núcleo político y en el centro de ese núcleo político está Lula”, dijo Dallagnol al presentar su investigación. Unos 50 políticos de casi todos los partidos están en la mira de la Justicia.
Tanto Lula como su esposa, Marisa Letícia Rocco, están acusados de poseer un departamento renovado por una inmobiliaria en Guarujá, estado de San Pablo, a cambio de un trato de favor en sus relaciones con Petrobras.
La defensa del expresidente, artífice del despegue económico de Brasil en la primera década del siglo 21, volvió a negar acusaciones. “No fue presentado un solo acto, mucho menos una prueba”, dijo su abogado. El ex presidente, quien se retiró del Palacio del Planalto con 80 por ciento de adhesión, también reiteró su inocencia en Facebook. “Lula ha divulgado documentos que prueban que él no es dueño de ningún departamento en Guarujá”.
Enojo de Rousseff. Dilma Rousseff tildó de "lamentable" la denuncia y opinó que busca impedir la candidatura de Lula en 2018.

