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Fidel colmó una vez más la Plaza de la Revolución

La Habana despidió a Castro en el lugar de sus masivos actos. Diversos gobernantes le rindieron su tributo.

30 de noviembre de 2016 a las 12:51 a. m.
Agencias EFE, AP y DPA
Fidel colmó una vez más la Plaza de la Revolución
Multitudes. La despedida final de La Habana, desde donde Castro gobernó 47 años, fue de carácter masivo, con la presencia de numerosos mandatarios y de delegaciones especiales . (ap)
  • Maduro consideró a Fidel Castro un padre del proceso bolivariano.
  • La Embajada estadounidense en La Habana siguió su rutina.
  • Las cenizas de Castro iniciarán hoy su último viaje.

LA HABANA. Centenares de miles de personas abarrotaron anoche la Plaza de la Revolución de La Habana en el masivo homenaje póstumo que la capital cubana ofreció a Fidel Castro, antes de que a primeras horas de hoy, sus cenizas partan por carretera hacia la ciudad oriental de Santiago.

Aunque las autoridades cubanas no dieron datos sobre el número de personas que se congregaron en la céntrica plaza donde Fidel pronunciaba sus encendidos discursos, se sabe que el lugar tiene capacidad para acoger a más de un millón de personas. La población de La Habana se cifra en algo más de 2,1 millones de habitantes.

Además de los habaneros, al homenaje póstumo a quien fuera el máximo líder de Cuba durante 47 años asistieron más de una treintena de jefes de Estado y Gobierno de todo el mundo, así como representantes de alto rango de otras decenas de países.

Entre los dignatarios que participaron de los actos de anoche en La Habana se encontraban los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro; Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Nicaragua, Daniel Ortega; Panamá, Juan Carlos Varela; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y México, Enrique Peña Nieto. También, el rey emérito Juan Carlos I de España, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras (uno de los primeros en hacer uso de la palabra en el acto) y el jefe de Estado sudafricano, Jacob Zuma. Fidel tuvo una estrecha relación con el ya extinto líder de ese país, Nelson Mandela, a quien apoyó en su lucha contra el apartheid mucho antes que otras naciones occidentales que luego resaltaron su ejemplo.

En los discursos de anoche se destacaron varios líderes africanos y también asiáticos.

Tras la muerte de Fidel Castro el pasado viernes, a los 90 años de edad, las autoridades decidieron instalar en el Memorial José Martí tres retratos del fallecido líder en otras tantas salas del monumento, para que los cubanos pudieran ofrecer sus condolencias. Mientras, las cenizas de Castro siguieron ayer en el cercano Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en una sala a la que sólo han accedido los más allegados al exmandatario y miembros de la cúpula política de la isla.

Las cenizas de Castro iniciarán hoy su último viaje por carretera de La Habana a Santiago de Cuba, siguiendo el recorrido inverso a la de la “Caravana de la Libertad”, que Fidel encabezó en 1959, cuando triunfó la Revolución, para llegar al poder.

Los más identificados

Horas antes del “acto de masas” de anoche, decenas de miles de personas formaron nuevas filas para rendir homenaje a su líder. Nicolás Maduro y Evo Morales permanecieron en silencio frente a una imagen gigante en blanco y negro de Fidel Castro vestido de guerrillero en sus tiempos de la lucha de la Sierra Maestra, ante la que se inclinaron los dos presidentes.

Después ambos mandatarios firmaron en el libro de condolencias situado en el memorial José Martí.

Maduro consideró a Fidel Castro como un padre del proceso bolivariano. “Dos gigantes infinitos, padre e hijo, de dos revoluciones hermanas la cubana y la venezolana”.

Morales evocó que era un líder sindical que acudía a La Habana a los encuentros antiglobalización, cuando escuchaba los discursos de Fidel desde una butaca en el Palacio de Convenciones. Años después llegó a convertirse en presidente de Bolivia y solía referirse a Fidel como “un abuelo sabio”.

Otro de los mandatario de América Latina que dejó su mensaje ayer fue el ecuatoriano Rafael Correa. Visiblemente emocionado dijo: “Cuba nunca le ha fallado a América latina. América y Ecuador no le fallarán a Cuba, no están solos. Toda nuestra solidaridad y simpatía para el pueblo cubano y la Revolución y agradecimiento al comandante Fidel”. Correa continuó: “Él vive en cada niño con escuela, en cada persona con salud, cada obrero dueño de su trabajo, cada joven idealista que inspirándose en sus principios y los de la Revolución Cubana, seguirá luchando por un mundo mejor”.

A su vez, el secretario de la Unión de Naciones Suramericanas, Ernesto Samper, dijo: “Venir aquí sin Fidel es una sensación que no tuvimos quienes fuimos sus amigos”.

De banderas y lutos. Sin Fidel Castro, la vida seguía ayer igual ante la Embajada estadounidense en La Habana. Podía observarse la bandera izada y también decenas de cubanos que suelen hacer fila a sus puertas un día cualquiera, con la esperanza de lograr un visado que les abra las puertas del "imperio". Frente al Malecón, la insignia patria de la Embajada –reabierta oficialmente por el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en agosto del año pasado– contrastaba con la que tiene más cerca, la cubana de la tribuna antiimperialista, que por estos días flamea sólo a media asta.