Fallo frena puja de poderes y alivia a Temer
El Supremo Tribunal Federal rectificó la decisión de uno de sus jueces y no suspendió al titular del Senado, aliado del presidente.Renán Calheiros, acusado de peculado, seguirá en el cargo pero ya no integra la línea sucesoria.
- El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) frenó por el momento la crisis institucional.
- El Senado debe votar sobre una reforma constitucional propuesta por Temer.
- Unos 60 políticos y poderosos empresarios son investigados.
Brasilia. Finalmente, el máximo tribunal del país le puso paños fríos a la disputa entre uno de sus miembros y el titular del Senado, zanjó por ahora un grave conflicto entre poderes y dibujó una mueca de alivio en el presidente de Brasil, quien temía perder un aliado clave en su intento de que se apruebe antes de fin de año un resistido programa de ajuste. El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) frenó por el momento la crisis institucional y votó por mantener en su cargo al presidente del Senado, Renan Calheiros, a quien uno de los magistrados de la corte había ordenado suspender el lunes pasado. Seis jueces del Supremo votaron a favor de que Calheiros, acusado de haber desviado fondos públicos, siga en el cargo, mientras que dos apoyaron al juez Marco Aurélio Mello, quien emitió la orden inicial dictando una suspensión temporal.La mesa directiva del Senado rechazó el martes la medida de Mello y señaló que esperaría hasta el plenario de ayer del Tribunal para acatar la posible suspensión. La negativa fue vista como desafío abierto del Poder Legislativo al Judicial."El Senado Federal recibe con humildad y aplaude la decisión del Supremo Tribunal Federal", señaló Calheiros después de que se conociera la sentencia."La confianza en la Justicia brasileña y en la separación de poderes continúa intacta", agregó, el titular de la Cámara Alta, que el 31de agosto pasado destituyó a la presidenta Dilma Rousseff.El juez Mello argumentaba que Calheiros, un estrecho aliado de Michel Temer, no podía seguir al frente del Senado mientras es investigado por peculado. En la votación de seis contra tres, el STF decidió ayer excluir a Calheiros de la sucesión presidencial para el caso teórico de que Temer tenga que dejar el cargo y tampoco pueda asumir el primero en la línea sucesoria, que es el titular de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia.Calheiros, al igual que Temer, pertenece el conservador Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), y está acusado de haber desviado fondos públicos en 2005 para pagar la manutención de una hija suya. Su posible suspensión generó esta semana nerviosismo en el Gobierno. Como aliado de Temer, Calheiros avaló el juicio político que condujo a la destitución de Rousseff y es uno de los apoyos claves del Gobierno en el Legislativo.El Senado debe votar dentro de unos días sobre una reforma constitucional propuesta por Temer para poner un límite al gasto público, una iniciativa del presidente para hacer frente a la crisis económica, ya aprobada en dos lecturas en la Cámara Baja y en una por la Cámara Alta. En Brasilia se especulaba con la posibilidad de que el vicepresidente del Senado y compañero de partido de Dilma, Jorge Viana, suspendiera la votación sobre la reforma en caso de asumir la presidencia interina de la Cámara, si la suspensión de Calheiros era ratificada. Queda por ver si el Gobierno insistirá en aprobar la ley este año.
Un ambiente enrarecido
La crisis institucional que desde hace meses vive Brasil tiene lugar en medio de una ola de protestas contra la desacreditada clase política brasileña y a favor de la operación conocida como “Lava Jato”, que investiga la corrupción política. Unos 60 políticos de diversos partidos y poderosos empresarios son investigados.
Por otro lado, la situación financiera de algunos estados ya ha generado una ola de protestas que degeneraron en hechos violentos el martes en Río de Janeiro.

