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Espionaje británico en el G-20 desata otro escándalo

Las revelaciones del diario "The Guardian" de que las comunicaciones de asistentes a la cumbre de 2009 fueron interceptadas provocan enojos y planteos formales de varios países.

18 de junio de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, AP y EFE
Espionaje británico en el G-20 desata otro escándalo
Familia vigilada. Los líderes del G-20, con Cristina en primera fila en la foto, que habrían sido espiados (AP).

Londres. Rusia, Turquía y Sudáfrica expresaron ayer su molestia con el espionaje a diplomáticos extranjeros realizado por la inteligencia británica durante dos cumbres del G-20 celebradas en Londres en el año 2009. De acuerdo con lo que reveló el diario británico The Guardian , el Reino Unido instaló un programa para interceptar correos electrónicos en las computadoras públicas que les facilitaron a los delegados y se infiltraron en las comunicaciones entre BlackBerrys.

La información surgió de documentos facilitados por el estadounidense Edward Snowden, el exempleado de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) que sacó a la luz la existencia del sistema de vigilancia Prisma, para recopilar información de telecomunicaciones, según informó The Guardian.

Una de las víctimas habría sido el entonces presidente ruso, Dimitri Medvedev, horas después de su primer encuentro con su par estadounidense, Barack Obama, señaló el matutino, que adelantó la información antenoche en su página web y la publicó en su edición de ayer en papel. En esa cumbre del G-20 también estaba presente la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

“Como un país que se ocupa de la protección de su propia información, por supuesto que esto nos preocupa”, dijo Alexei Kvasov, portavoz de la delegación rusa en la cumbre del G-8 que concluye hoy en Irlanda del Norte. El funcionario dijo que su país va a revisar los protocolos de seguridad, aunque precisó que no afectará la participación del presidente Vladimir Putin a la reunión de las potencias mundiales que se realiza desde ayer.

La respuesta de Turquía fue más categórica y calificó de “alarmante” la información que indica que su ministro de Economía, Mehmet Simsek, y su delegación fueron víctimas de espionaje. “Si existe la más mínima verdad en cualesquiera de estas afirmaciones, esto constituye un escándalo”, comentó el canciller turco, Ahmet Davutoglu. “En un entorno en el que la confianza mutua, el respeto y la transparencia deben ser esenciales para la cooperación internacional, semejante acto de un país aliado se consideraría inaceptable”, agregó. Turquía elevó sus quejas ante el embajador británico en ese país, David Reddaway, que prometió brindar una “explicación satisfactoria”.

El gobierno de Sudáfrica también anunció que le pedirá precisiones al gobierno británico. “Condenamos el abuso a la privacidad y a los derechos humanos en general, especialmente si proviene de aquellos que reivindican ser democráticos”, señaló el país africano a través de un comunicado.

Según lo publicado por The Guardian , unos 45 analistas estaban informados las 24 horas sobre todas las comunicaciones hechas durante el G-20 en una operación que tenía el conocimiento del entonces primer ministro británico, el laborista Gordon Brown.

Las relevaciones elevan el cuestionamiento al sistema de espionaje impulsado por Estados Unidos y llegan en momentos en que el Reino Unido es anfitrión de la cumbre del G-8.

Desde Irlanda del Norte, el premier británico, David Cameron, se negó hoy a hacer declaraciones sobre la denuncia: “El gobierno británico nunca hace comentarios sobre asuntos de seguridad e Inteligencia”.

The Guardian es uno de los diarios que reveló la existencia de Prisma, el programa de espionaje que permite consultar a diario registros de llamadas y extraer datos de servidores de grandes empresas de Internet como Google, Facebook, Skype, Microsoft y Apple.

“La verdad no se puede parar”

Ni asesinándolo. El exingeniero de la CIA que reveló que Estados Unidos espía a millones de personas en todo el mundo dijo ayer que Washington "no puede frenar la verdad" ni siquiera asesinándolo. En una sesión de preguntas y respuestas con internautas realizada por el diario británico The Guardian, el estadounidense Edward Snowden dijo sentirse decepcionado del presidente Barack Obama porque no puso fin a prácticas abusivas de sus predecesores.

29 años. Estados Unidos inició una investigación contra Snowden, de 29 años, y dijo que hará todo lo posible para detenerlo y extraditarlo desde Hong Kong. "Lo que puedo decir es que el gobierno de Estados Unidos no va a poder encubrir esto encarcelándome o asesinándome. La verdad está saliendo y no se puede parar".